Lecturas y Meditaciones

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Lecturas y Meditaciones episodes

  • Ezequiel 39


    Capítulo 39


    Masacre de las multitudes de Gog


    1 »Hijo de hombre, profetiza contra Gog. Dale este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: “Yo soy tu enemigo, oh Gog, gobernante de las naciones de Mesec y Tubal. 2 Te haré regresar, te traeré desde el lejano norte y te llevaré hacia las montañas de Israel. 3 Te quitaré el arco de la mano izquierda y las flechas de la mano derecha y te dejaré indefenso. 4 Tú, tu ejército y tus aliados morirán sobre las montañas. Te haré comida para los buitres y los animales salvajes. 5 Caerás en campo abierto, porque yo he hablado, dice el SEÑOR Soberano. 6 Haré llover fuego sobre Magog y sobre todos tus aliados que viven seguros en las costas. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR.

    7 »”De ese modo, daré a conocer mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel. No permitiré que nadie deshonre mi nombre; y las naciones también sabrán que yo soy el SEÑOR, el Santo de Israel. 8 Ese día de juicio llegará, dice el SEÑOR Soberano. Todo sucederá tal como lo he declarado.

    9 »”Entonces los habitantes de las ciudades de Israel saldrán a recoger tus escudos pequeños y grandes, tus arcos y flechas, tus jabalinas y tus lanzas, y lo usarán todo como leña. ¡Habrá suficiente para que les dure siete años! 10 No será necesario cortar leña de los campos ni de los bosques, porque de esas armas obtendrán toda la leña que necesiten. Saquearán a quienes pensaban saquearlos y robarán a quienes pensaban robarles, dice el SEÑOR Soberano.

    11 »”Prepararé un inmenso cementerio para Gog y sus multitudes en el valle de los Viajeros, al oriente del mar Muerto. Ese lugar impedirá el paso de quienes viajen por allí y el lugar pasará a llamarse valle de las Multitudes de Gog. 12 Les llevará siete meses a los israelitas enterrar los cuerpos y limpiar la tierra. 13 Todo el pueblo colaborará, pues será una victoria gloriosa para Israel ese día, cuando demuestre mi gloria, dice el SEÑOR Soberano.

    14 »”Pasados los siete meses, se nombrarán grupos de hombres que exploren la tierra en busca de esqueletos para enterrar y así la tierra quedará limpia de nuevo. 15 Donde encuentren huesos pondrán un indicador para que los equipos encargados de enterrarlos los trasladen al valle de las Multitudes de Gog y los sepulten allí. 16 (Habrá allí una ciudad llamada Hamona, que significa ‘multitud’). Así por fin quedará limpia la tierra”.

    17 »Ahora, hijo de hombre, esto dice el SEÑOR Soberano: llama a las aves y a los animales salvajes y diles: “Reúnanse para mi gran banquete sacrificial. ¡Vengan de lejos y de cerca a los montes de Israel y coman allí carne y beban sangre! 18 ¡Coman la carne de hombres valientes y beban la sangre de príncipes como si fueran carneros, corderos, cabras y toros; todos animales engordados de Basán! 19 Devoren la carne hasta quedar hastiados; beban la sangre hasta embriagarse. Es el banquete sacrificial que he preparado para ustedes. 20 Sáciense de la mesa de mi banquete; devoren caballos y conductores de carros, hombres poderosos y toda clase de guerreros valientes, dice el SEÑOR Soberano”.

    21 »De ese modo, mostraré mi gloria a las naciones. Todos verán el castigo que les impuse y el poder de mi puño cuando golpeo. 22 A partir de entonces, el pueblo de Israel sabrá que yo soy el SEÑOR su Dios. 23 Luego las naciones sabrán por qué los israelitas fueron enviados al destierro, fue el castigo por su pecado, porque fueron infieles a su Dios. Por lo tanto, les di la espalda y dejé que sus enemigos los destruyeran. 24 Les di la espalda y los castigué por su contaminación y por sus pecados.


    Restauración del pueblo de Dios


    25 »Ahora bien, esto dice el SEÑOR Soberano: pondré fin a la cautividad de mi pueblo. ¡Tendré misericordia de todo Israel, pues yo protejo celosamente mi santa...

    6 min
  • Ezequiel 38


    Capítulo 38


    Mensaje para Gog


    1 Este es otro mensaje que recibí del SEÑOR: 2 «Hijo de hombre, ponte de cara a Gog, de la tierra de Magog, el príncipe que gobierna a las naciones de Mesec y Tubal, y profetiza contra él. 3 Dale este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: “¡Gog, yo soy tu enemigo! 4 Te haré regresar y te pondré garfios en las mandíbulas para sacarte junto con todo tu ejército: tus caballos y tus conductores de carros con toda su armadura y una inmensa multitud armada con escudos y espadas. 5 Además te acompañarán Persia, Etiopía y Libia con todas sus armas. 6 También se sumarán Gomer y todos sus ejércitos, junto con los ejércitos de Bet-togarmá desde el lejano norte y muchos otros.

    7 »”¡Prepárate; alístate! Mantén movilizados a todos los ejércitos que te rodean y toma el mando de ellos. 8 Al cabo de mucho tiempo, recibirás la orden de entrar en combate. En un futuro lejano, caerás en picada sobre la tierra de Israel, la cual estará disfrutando de paz, después de haberse recuperado de la guerra y luego de que su gente haya regresado de otras tierras hacia los montes de Israel. 9 Tú y todos tus aliados —un inmenso y temible ejército— descenderán sobre Israel como una tormenta y cubrirán la tierra como una nube.

    10 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: en ese tiempo, te vendrán a la mente malos pensamientos y tramarás una estrategia perversa. 11 Dirás: ‘¡Israel es un país sin protección, lleno de aldeas sin murallas! ¡Marcharé contra Israel y destruiré a su pueblo, que vive tan confiado! 12 Iré a esas ciudades que antes estaban desoladas y que ahora están repletas de gente que regresó del destierro de muchas naciones. Las saquearé y me llevaré un enorme botín porque ahora los habitantes son ricos en animales y en otras posesiones. ¡Piensan que el mundo gira a su alrededor!’. 13 Sin embargo, los de Saba y Dedán, y los mercaderes de Tarsis preguntarán: ‘¿De verdad piensas que los ejércitos que has juntado podrán robarles la plata y el oro? ¿Piensas que puedes llevarte los animales, apoderarte de sus bienes y saquear su riqueza?’ ”.

    14 »Por lo tanto, hijo de hombre, profetiza contra Gog. Dale este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: “Cuando mi pueblo viva en paz en su país, entonces tú te despertarás. 15 Vendrás desde tu tierra natal, en el lejano norte, con tu inmensa caballería y tu poderoso ejército, 16 atacarás a mi pueblo Israel y cubrirás su tierra como una nube. En ese futuro lejano, te traeré contra mi tierra ante la vista de todos y se demostrará mi santidad, Gog, por medio de lo que te suceda a ti. Luego todas las naciones sabrán que yo soy el SEÑOR.

    17 »”Esto pregunta el SEÑOR Soberano: ¿eres tú de quien yo hablé hace mucho tiempo, cuando anuncié mediante los profetas de Israel que en el futuro te enviaría contra mi pueblo? 18 Pero esto dice el SEÑOR Soberano: cuando Gog invada la tierra de Israel, ¡herviré de furia! 19 En mis celos y en mi enojo ardiente prometo que ese día habrá una violenta sacudida en el territorio de Israel. 20 Todos los seres vivientes —los peces en el mar, las aves del cielo, los animales del campo, los pequeños animales que corren por el suelo y toda la gente de la tierra— temblarán de terror ante mi presencia. Se derrumbarán las montañas, se desintegrarán los acantilados y las murallas caerán al suelo. 21 Convocaré contra ti a la espada en todas las colinas de Israel, dice el SEÑOR Soberano. Tus hombres se atacarán con la espada unos contra otros. 22 Te castigaré a ti y a tus ejércitos con enfermedades y derramamiento de sangre; ¡enviaré lluvias torrenciales, granizo, fuego y azufre ardiente! 23 De ese modo, mostraré mi grandeza y santidad, y me daré a conocer a todas las naciones del mundo. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR”.



    Nueva Traducción Viviente

    6 min
  • ”Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y

    Meditación

    ”Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.” (Mateo 22.37–40)

    Amar a tu prójimo como a ti mismo consiste en la misma virtud que ama al Señor con todo tu ser, no hay diferencia en la sinceridad, el compromiso o la dedicación. Es por elección intencional y activa, no solo sentimental y emocional. Y se mide, Jesús dijo, por el amor de «ti mismo».

    Si tenemos hambre, comemos. Cuando tenemos sed, bebemos agua. Cuando estamos enfermos, tomamos medicamentos o vamos a un médico por ayuda. Todo esto porque nos preocupamos por el cuidado de nosotros mismos. Nosotros no solo pensamos o hablamos acerca de lo que necesitamos, si tenemos el poder para satisfacer nuestras necesidades, las satisfacemos. Un cristiano mira a los demás con el mismo nivel de atención y esfuerzo.

    Este doble mandato resume el requisito básico del judaísmo y del cristianismo: amar a Dios y amar al prójimo. Jesús dijo que todo lo que Dios requiere de los creyentes tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento se basa en estos mandamientos.

    Cuando una persona viene a Cristo, tiene que contar el costo de convertirse en un cristiano. Tiene que saber que hay un compromiso de obediencia a la ley de Dios, y amar a Dios y a su pueblo. Así que el mandamiento de amar debe quedar claro desde el principio porque es parte del pacto de obediencia que tomamos cuando nos convertimos en cristianos: “Obedecer el señorío de Jesucristo, y esto significa amar a los hermanos”. Dios obrará para que nuestra obediencia no sea una carga y nuestro amor no sea forzado o superficial.

    “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” (Col.3.17)

    “que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos”(1Tes.3.12)

    5 min
  • Ezequiel 37


    Capítulo 37


    Un valle de huesos secos


    1 El SEÑOR puso su mano sobre mí y fui llevado por el Espíritu del SEÑOR hasta un valle que estaba lleno de huesos. 2 El SEÑOR me condujo por entre los huesos que cubrían el fondo del valle. Estaban desparramados en el suelo por todas partes y completamente secos. 3 Luego me preguntó:

    —Hijo de hombre, ¿podrán estos huesos volver a convertirse en personas vivas?

    —Oh Soberano SEÑOR —respondí—, sólo tú sabes la respuesta.

    4 Entonces me dijo:

    —Anuncia un mensaje profético a estos huesos y diles: “¡Huesos secos, escuchen la palabra del SEÑOR! 5 Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘¡Atención! ¡Pondré aliento dentro de ustedes y haré que vuelvan a vivir! 6 Les pondré carne y músculos y los recubriré con piel. Pondré aliento en ustedes y revivirán. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR’ ”.

    7 Así que yo anuncié el mensaje, tal como él me dijo. De repente, mientras yo hablaba, se oyó un ruido, un traqueteo por todo el valle. Se juntaron los huesos de cada cuerpo y volvieron a unirse hasta formar esqueletos enteros. 8 Mientras yo observaba, vi que se formaron músculos y apareció carne sobre los huesos. Después se formó piel para recubrir los cuerpos, pero aún no tenían aliento de vida.

    9 Luego me dijo: «Hijo de hombre, anuncia un mensaje profético a los vientos. Anuncia un mensaje profético y di: “Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘¡Ven, oh aliento, ven de los cuatro vientos y sopla en estos cuerpos muertos para que vuelvan a vivir’ ”».

    10 Así que yo anuncié el mensaje como él me ordenó y entró aliento en los cuerpos. Todos volvieron a la vida y se pusieron de pie; era un gran ejército.

    11 Luego me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos representan al pueblo de Israel. Ellos dicen: “Nos hemos vuelto huesos viejos y secos; hemos perdido toda esperanza. Nuestra nación está acabada”. 12 Por lo tanto, profetiza y diles: “Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘Oh pueblo mío, abriré las tumbas del destierro y haré que te levantes. Luego te regresaré a la tierra de Israel. 13 Cuando eso suceda, pueblo mío, sabrás que yo soy el SEÑOR. 14 Pondré mi Espíritu en ti, volverás a vivir y regresarás a tu propia tierra. Entonces sabrás que yo, el SEÑOR, he hablado y que he cumplido mi palabra. ¡Sí, el SEÑOR ha hablado!’ ”».


    Reunificación de Israel y Judá


    15 Nuevamente recibí un mensaje del SEÑOR: 16 «Hijo de hombre, toma un trozo de madera y grábale estas palabras: “Esto representa a Judá y a sus tribus aliadas”. Luego toma otro trozo y graba en él estas palabras: “Esto representa a Efraín y a las tribus del norte de Israel”. 17 Ahora toma ambos trozos en tu mano como si fueran una sola pieza de madera. 18 Cuando la gente te pregunte qué significa lo que haces, 19 diles: “Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘Tomaré a Efraín y a las tribus del norte y las uniré a Judá. Las convertiré en una sola pieza de madera en mi mano’ ”.

    20 »Luego coloca, a la vista del pueblo, los trozos de madera que has grabado, para que todos puedan verlos. 21 Dales este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: “Reuniré al pueblo de Israel de entre las naciones. Los regresaré a su propia tierra desde los lugares adonde fueron esparcidos. 22 Los unificaré para que formen una sola nación sobre los montes de Israel. Un rey los gobernará a todos; ya no estarán divididos en dos naciones o en dos reinos. 23 Nunca más se contaminarán con ídolos ni con imágenes repugnantes ni rebelión, porque los salvaré de recaer en el pecado y los limpiaré. Entonces serán verdaderamente mi pueblo y yo seré su Dios.

    24 »Mi siervo David será su rey y tendrán un solo pastor. Obedecerán mis ordenanzas y se asegurarán de cumplir mis decretos. 25 Vivirán en la tierra que le di a mi siervo Jacob, la tierra donde...

    7 min
  • Ezequiel 36


    Capítulo 36


    Restauración de Israel


    1 »Hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel y dales este mensaje: “¡Oh montañas de Israel, oigan la palabra del SEÑOR! 2 Esto dice el SEÑOR Soberano: sus enemigos se mofaron de ustedes diciendo: ‘¡Ajá, ahora las alturas antiguas nos pertenecen!’ ”. 3 Por lo tanto, hijo de hombre, da este mensaje a los montes de Israel de parte del SEÑOR Soberano: “Sus enemigos los atacaron por todas partes, los hicieron propiedad de muchas naciones y objeto de mucha burla y calumnia. 4 Por lo tanto, montes de Israel, oigan la palabra del SEÑOR Soberano. Él habla a las colinas y a los montes; a los barrancos y a los valles; a las asoladas tierras baldías y a las ciudades abandonadas de hace tiempo, que fueron destruidas y burladas por naciones vecinas. 5 Esto dice el SEÑOR Soberano: el enojo de mis celos arde contra esas naciones, especialmente contra Edom, porque me trataron con total desprecio cuando, con aires de triunfo, se apoderaron de mi tierra y la tomaron como botín”.

    6 »Por lo tanto, profetiza a las colinas y a los montes, a los barrancos y a los valles de Israel. Esto dice el SEÑOR Soberano: “Estoy furioso porque pasaron vergüenza ante las naciones vecinas. 7 Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: he jurado solemnemente que pronto esas naciones tendrán que soportar su propia vergüenza.

    8 »”Sin embargo, los montes de Israel producirán abundantes cosechas de frutos para mi pueblo, ¡que ya pronto regresará a casa! 9 Ya ven, ustedes me importan y les prestaré atención. Su suelo será arado y se sembrarán cultivos. 10 Aumentaré en gran manera la población de Israel y las ciudades en ruinas se reconstruirán y se llenarán de gente. 11 No sólo aumentaré el número de habitantes, sino también de animales. Oh montes de Israel, traeré gente para que vuelva a habitarlos. Los haré aun más prósperos que antes. Así sabrán que yo soy el SEÑOR. 12 Haré que mi pueblo vuelva a transitarlos y ustedes formarán parte de su territorio. Nunca más privarán ustedes a mi pueblo de sus hijos.

    13 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: las demás naciones se mofan de ti al decir: ‘¡Israel es una tierra que devora a su propia gente y deja a la nación sin hijos!’; 14 pero nunca más devorarás a tu gente ni los dejarás sin hijos, dice el SEÑOR Soberano. 15 No permitiré que oigas los insultos de las otras naciones y ellas dejarán de burlarse de ti. No serás una tierra que provoque la caída de su propia nación, dice el SEÑOR Soberano”».

    16 Luego recibí este otro mensaje del SEÑOR: 17 «Hijo de hombre, cuando los israelitas vivían en su propia tierra, la contaminaron con su mala manera de vivir. Para mí, su conducta fue tan impura como el paño menstrual de una mujer. 18 Contaminaron la tierra con homicidios y con la adoración de ídolos, por eso derramé mi furia sobre ellos. 19 Los esparcí por varios países a fin de castigarlos por su mala manera de vivir; 20 pero esparcidos entre las naciones, deshonraron mi santo nombre. Pues las naciones decían: “¡Estos son el pueblo del SEÑOR, pero él no pudo protegerlos en su propia tierra!”. 21 Entonces me preocupé por mi santo nombre, al cual mi pueblo trajo vergüenza entre las naciones.

    22 »Por lo tanto, da este mensaje a los israelitas de parte del SEÑOR Soberano: “Los llevaré de regreso a su tierra, pero no porque lo merezcan sino para proteger mi santo nombre, que deshonraron mientras estaban esparcidos entre las naciones. 23 Mostraré cuán santo es mi gran nombre, el nombre que deshonraron entre las naciones. Cuando revele mi santidad por medio de ustedes ante los ojos de las naciones, dice el SEÑOR Soberano, entonces ellas sabrán que yo soy el SEÑOR. 24 Pues los recogeré de entre todas las naciones y los haré regresar a su tierra.

    25 »”Entonces los rociaré con agua pura y...

    9 min
  • Ezequiel 35


    Capítulo 35


    Mensaje para Edom


    1 Nuevamente recibí un mensaje del SEÑOR: 2 «Hijo de hombre, ponte de cara al monte Seir y profetiza contra sus habitantes. 3 Dales este mensaje de parte del SEÑOR Soberano:


    »“Oh monte Seir, yo soy tu enemigo

    y levantaré mi puño contra ti

    para destruirte por completo.

    4 Demoleré tus ciudades

    y te dejaré desolado.

    Entonces sabrás que yo soy el SEÑOR.


    5 »”Tu eterno odio por los israelitas te llevó a masacrarlos cuando estaban indefensos, cuando ya los había castigado por todos sus pecados. 6 Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, ya que no muestras rechazo alguno a la sangre, te daré tu propio baño de sangre. ¡Ahora te toca a ti! 7 Haré del monte Seir una desolación total; mataré a los que traten de escapar y a cualquiera que regrese. 8 Llenaré tus montes con los cadáveres. Tus colinas, valles y barrancos se colmarán de gente masacrada a espada. 9 Te dejaré desolado para siempre; tus ciudades jamás se reconstruirán. Entonces sabrás que yo soy el SEÑOR.

    10 »”Pues dijiste: ‘Los territorios de Israel y Judá serán míos; me apoderaré de ellos. ¡Qué me importa que el SEÑOR esté allí!’. 11 Por lo tanto, tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, te pagaré todos tus actos de enojo con los míos. Te castigaré por todos tus actos de enojo, envidia y odio; y me daré a conocer a Israel por medio de lo que yo te haga a ti. 12 Entonces sabrás que yo, el SEÑOR, he oído cada palabra de desprecio que pronunciaste contra los montes de Israel. Pues dijiste: ‘¡Están desolados; nos fueron entregados para que los comamos!’. 13 ¡Al decir eso, se jactaron con arrogancia contra mí y lo oí todo!

    14 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: todo el mundo se alegrará cuando te deje hecho un lugar desolado. 15 Tú te alegraste cuando el territorio de Israel fue devastado. ¡Ahora yo me alegraré de tu desolación! ¡Serán exterminados, ustedes, pueblo del monte Seir y todos los que viven en Edom! Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR”.



    Nueva Traducción Viviente

    4 min
  • Ezequiel 34


    Capítulo 34


    Los pastores de Israel


    1 Después recibí este mensaje del SEÑOR: 2 «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores, los líderes de Israel. Dales este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: “¡Qué aflicción les espera a ustedes, pastores, que se alimentan a sí mismos en lugar de alimentar a sus rebaños! ¿Acaso los pastores no deben alimentar a sus ovejas? 3 Ustedes beben la leche, se visten con la lana y matan a los mejores animales, pero dejan que sus rebaños pasen hambre. 4 No han cuidado de las débiles; no se han ocupado de las enfermas ni han vendado las heridas; no salieron a buscar a las descarriadas y perdidas. En cambio, las gobernaron con mano dura y con crueldad. 5 Por eso mis ovejas se dispersaron sin pastor y son presa fácil de cualquier animal salvaje. 6 Han deambulado por todas las montañas y las colinas sobre la faz de la tierra; sin embargo, nadie salió a buscarlas.

    7 »”Por lo tanto, pastores, oigan la palabra del SEÑOR: 8 tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, ustedes abandonaron a mi rebaño y lo expusieron al ataque de toda clase de animales salvajes. Aunque ustedes eran mis pastores, no salieron a buscar a mis ovejas cuando ellas se extraviaron. Se ocuparon de sí mismos y dejaron que las ovejas pasaran hambre. 9 Por lo tanto, pastores, oigan la palabra del SEÑOR. 10 Esto dice el SEÑOR Soberano: ahora me declaro enemigo de esos pastores y los haré responsables de lo que le sucedió a mi rebaño. Les quitaré el derecho de alimentar al rebaño y no dejaré que sigan alimentándose a sí mismos. Rescataré de su boca a mi rebaño; las ovejas ya no serán su presa.


    El buen pastor


    11 »”Esto dice el SEÑOR Soberano: yo mismo saldré a buscar a mis ovejas y las encontraré. 12 Seré como un pastor que busca al rebaño esparcido. Encontraré a mis ovejas y las rescataré de todos los lugares por donde quedaron esparcidas ese día oscuro y nublado. 13 Las sacaré de entre los demás pueblos y naciones y las traeré de regreso a casa, a su propia tierra. Las alimentaré en las montañas de Israel, junto a los ríos y en todos los lugares habitados. 14 Así es, les daré buenos pastizales en las altas colinas de Israel. Descansarán en lugares agradables y se alimentarán con los abundantes pastizales verdes de las colinas. 15 Yo mismo cuidaré de mis ovejas y les daré un lugar para que se recuesten en paz, dice el SEÑOR Soberano. 16 Buscaré a mis perdidas y las traeré sanas y salvas de regreso a casa. Vendaré a las heridas y fortaleceré a las débiles. Sin embargo, destruiré a las gordas y poderosas; ¡a ellas también les daré de comer, pero juicio!

    17 »”En cuanto a ti, rebaño mío, esto dice el SEÑOR Soberano a su pueblo: juzgaré entre un animal del rebaño y otro, y separaré a las ovejas de las cabras. 18 ¿No les basta quedarse con los mejores pastizales? ¿También tienen que pisotear lo que queda? ¿No les basta con beber el agua cristalina? ¿También tienen que enturbiar con las patas el resto del agua? 19 ¿Por qué mi rebaño tiene que comer lo que ustedes han pisoteado y beber el agua que han ensuciado?

    20 »”Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: sin duda alguna, juzgaré entre las ovejas gordas y las ovejas escuálidas. 21 Pues ustedes, las ovejas gordas, han empujado, embestido y desplazado a mi rebaño enfermo y hambriento hasta esparcirlo por tierras lejanas. 22 Así que yo rescataré a mi rebaño y ya no será maltratado. Juzgaré entre un animal del rebaño y otro. 23 Sobre ellos pondré un solo pastor, a mi siervo David. Él las alimentará y será su pastor. 24 Yo, el SEÑOR, seré su Dios y mi siervo David será un príncipe en medio de mi pueblo. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado!


    Pacto de paz del SEÑOR


    25 »”Haré un pacto de paz con mi pueblo y alejaré de la tierra a los...

    7 min
  • Ezequiel 33


    Capítulo 33


    Ezequiel, centinela de Israel


    1 Una vez más recibí un mensaje del SEÑOR: 2 «Hijo de hombre, da este mensaje a tu pueblo: “Cuando yo envío a un ejército contra un país, los habitantes de ese país escogen a uno de los suyos para que sea el centinela. 3 Cuando el centinela ve acercarse al enemigo, toca la alarma para advertir a los habitantes. 4 Entonces, si los que oyen la alarma se niegan a actuar y resulta que los matan, ellos mismos tendrán la culpa de su muerte. 5 Oyeron la alarma pero no le hicieron caso, así que la responsabilidad es de ellos. Si hubieran prestado atención a la advertencia, podrían haber salvado sus vidas. 6 Ahora bien si el centinela ve acercarse al enemigo y no toca la alarma para advertir a la gente, él será responsable de la cautividad del pueblo. Todos morirán en sus pecados, pero haré responsable al centinela por la muerte de ellos”.

    7 »Ahora, hijo de hombre, te pongo por centinela del pueblo de Israel. Por lo tanto, escucha lo que digo y adviérteles de mi parte. 8 Si yo anuncio que unos malvados de cierto morirán y tú no les dices que cambien su manera de vivir, entonces ellos morirán en sus pecados y te haré a ti responsable de su muerte. 9 En cambio, si les adviertes que se arrepientan y no lo hacen, morirán en sus pecados, pero tú te habrás salvado.


    Mensaje del centinela


    10 »Hijo de hombre, da este mensaje al pueblo de Israel: “Ustedes dicen: ‘Nuestros pecados son una carga pesada; ¡nos consumimos poco a poco! ¿Cómo sobreviviremos?’. 11 Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, no me complace la muerte de los perversos. Sólo quiero que se aparten de su conducta perversa para que vivan. ¡Arrepiéntanse! ¡Apártense de su maldad, oh pueblo de Israel! ¿Por qué habrían de morir?”.

    12 »Hijo de hombre, da este mensaje a tu pueblo: “La conducta recta de los justos no los salvará si se entregan al pecado, ni la mala conducta de los malvados los destruirá si se arrepienten y abandonan sus pecados. 13 Cuando les digo a los justos que vivirán, pero después pecan y piensan que se salvarán por haber sido justos anteriormente, entonces no se tomará en cuenta ninguno de sus actos de justicia. Los destruiré por sus pecados. 14 Y supongamos que les digo a unas personas malvadas que de cierto morirán, pero después abandonan sus pecados y hacen lo que es justo y recto. 15 Por ejemplo, podrían devolverle la garantía a un deudor, restituir lo que habían robado y obedecer mis leyes que dan vida dejando de hacer lo malo; si así lo hacen, entonces de cierto vivirán y no morirán. 16 No se sacará a relucir ninguno de sus pecados pasados, porque hicieron lo que es justo y recto, por eso ciertamente vivirán.

    17 »”Tu pueblo dice: ‘El Señor no hace lo correcto’, pero son ellos quienes no hacen lo correcto. 18 Pues reitero, si los justos abandonan su conducta recta y pecan, morirán. 19 Sin embargo, si los malvados se apartan de su maldad y hacen lo que es justo y recto, vivirán. 20 Oh pueblo de Israel, ustedes dicen: ‘El Señor no hace lo correcto’; pero yo juzgo a cada uno de ustedes según sus acciones”».


    Explicación de la caída de Jerusalén


    21 El 8 de enero, durante el año doce de nuestra cautividad, un sobreviviente de Jerusalén vino a verme y me dijo: «¡Ha caído la ciudad!». 22 La noche anterior, el SEÑOR había puesto su mano sobre mí y me había devuelto la voz. De modo que pude hablar cuando llegó ese hombre a la mañana siguiente.

    23 Luego recibí el siguiente mensaje del SEÑOR: 24 «Hijo de hombre, el remanente de Judá, que vive disperso en las ciudades destruidas, sigue diciendo: “Abraham era un solo hombre y, sin embargo, llegó a poseer toda la tierra. Nosotros somos muchos; sin duda se nos ha entregado la tierra como posesión.”...

    8 min
  • Ezequiel 32


    Capítulo 32


    Advertencia al faraón


    1 El 3 de marzo, durante el año doce de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR: 2 «Hijo de hombre, laméntate por el faraón, rey de Egipto, y dale este mensaje:


    »“Te crees un león joven y fuerte entre las naciones,

    pero en realidad sólo eres un monstruo marino

    que se retuerce en sus propios ríos

    y revuelve el lodo con las patas.

    3 Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano:

    enviaré a muchas personas

    para que te atrapen con mi red

    y te arrastren fuera del agua.

    4 Te dejaré abandonado en tierra para que mueras.

    Todas las aves de los cielos se posarán sobre ti

    y los animales salvajes de toda la tierra

    te comerán hasta saciarse.

    5 Esparciré tu carne por las colinas

    y llenaré los valles con tus huesos.

    6 Empaparé la tierra con la sangre que brote de ti

    que correrá hasta las montañas

    y llenará los barrancos hasta el borde.

    7 Cuando yo borre tu existencia,

    cubriré los cielos y oscureceré las estrellas.

    Taparé el sol con una nube

    y la luna no te dará su luz.

    8 Oscureceré las estrellas brillantes en lo alto

    y cubriré tu territorio con tinieblas.

    ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!


    9 »”Inquietaré el corazón de muchos cuando haga que se enteren de tu caída en naciones lejanas que no conocías. 10 Así es, espantaré a muchos países y sus reyes quedarán aterrados al conocer tu destino. Temblarán de miedo por su vida cuando yo esgrima mi espada ante ellos el día de tu caída. 11 Esto dice el SEÑOR Soberano:


    »“La espada del rey de Babilonia

    vendrá contra ti.

    12 Destruiré a tus multitudes con las espadas de poderosos guerreros,

    el terror de las naciones.

    Destrozaré el orgullo de Egipto

    y todas sus multitudes quedarán destruidas.

    13 Destruiré todos tus rebaños y manadas

    que pastan junto a los arroyos.

    Nunca más ni personas ni animales

    enturbiarán esas aguas con sus pies.

    14 Luego dejaré que las aguas de Egipto se aquieten de nuevo,

    y fluirán tranquilas, como se desliza el aceite de oliva,

    dice el SEÑOR Soberano.

    15 Cuando yo destruya a Egipto

    y te arranque todas tus posesiones

    y hiera de muerte a todo tu pueblo,

    entonces sabrás que yo soy el SEÑOR.

    16 Sí, este es el canto fúnebre

    que entonarán para Egipto.

    Que todas las naciones hagan luto.

    Que se lamenten por Egipto y sus multitudes.

    ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!”».


    Egipto cae en la fosa


    17 El 17 de marzo, durante el año doce, recibí otro mensaje del SEÑOR: 18 «Hijo de hombre, laméntate por las multitudes de Egipto y por las demás naciones poderosas. Pues los enviaré al mundo de abajo, junto con los que descienden a la fosa. 19 Diles:


    »“Oh Egipto, ¿acaso eres más bella que las otras naciones?

    ¡No! Así que desciende a la fosa y quédate allí, entre los paganos”.


    20 Los egipcios caerán junto a todos los que murieron a espada, pues la espada se ha desenvainado contra ellos. Egipto y sus multitudes irán arrastrados a su juicio. 21 En lo profundo de la tumba, líderes poderosos, en tono de burla, darán la bienvenida a Egipto y a sus aliados diciendo: “Ya descendieron; yacen entre los paganos, entre multitudes masacradas a espada”.

    22 »Allí está Asiria rodeada por las...

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