la sabiduría popular dice que TODO TIENE ARREGLO MENOS LA MUERTE, y si bien es cierto que la muerte no se puede evitar, también es cierto que la muerte no es el final sino el principio del proceso testamentario.
Del testador depende que tras su fallecimiento sus herederos reciban lo que él dispuso, en un clima de paz y cordialidad o que su herencia se convierta en una lucha fratricida, que ríete tú de la Guerra de Ucrania.
Por eso, os aconsejamos dejarlo todo por escrito, acudir a vuestro abogado de cabecera y hablar con él sobre lo que os gustaría que sucediera después de vuestra muerte.
En este episodio, os hacemos una introducción al derecho sucesorio, en próximos episodios os daremos consejos sobre cómo repartir la herencia.