El dinero nos provee de gran poder aunque hay varias condiciones importantes que tenemos que considerar. Por ejemplo, el poder no está en tener el dinero sino en hacerlo fluir. También es importante notar que sin carácter, el dinero se vuelve tóxico para quien lo posee haciéndolo avaro, cínico, sádico, entre otros. Aunque no me mal entiendas, tanto tener dinero como no tenerlo puede producir tal actitud en una persona así que el problema no es el dinero sino que somos nosotros.