Aunque se dice que América, Chivas, Cruz Azul y Pumas son los más grandes clubes en México, es imposible armar el rompecabezas de nuestro balompié sin desmenuzar las glorias de uno de los dos equipos más pasionales y ganadores que existen sobre nuestro territorio.
Al hablar del futbol en Nuevo León es obligatorio abordar el descomunal frenesí que se derrama por las dos escuadras de la entidad: Tigres y Monterrey.
Ambas instituciones compiten al tú por tú en todos niveles: títulos, afición, refuerzos, instalaciones y su rivalidad es tan exorbitante que nos tardaríamos meses enteros tratando de comprenderla.
No obstante hoy dejamos en pausa a los felinos y nos enfocamos en los de la M mayúscula, no porque sean mejores que los universitarios, sino porque fueron los primeros en alzar la mano como los grandes de la Sultana, por ahí de los inicios de la década de los dos mil.
Hoy le cumpliremos el deseo a nuestros suscriptores regiomontanos que han exigido, con mucha razón, que narremos el inicio de su propia época dorada, donde terminaron por consolidarse grandísimos futbolistas como Luis Pérez, Duilio Davino, Jesús Arellano, Felipe Baloy, Aldo de Nigris, Walter Ayovi y muchas otras estrellas del deporte norteño.