⭐ 9 .
Una exploración de la obra que ofrece una crónica histórica sobre la relación entre la humanidad y las drogas desde la Antigüedad hasta la Edad Moderna. El autor detalla cómo civilizaciones antiguas, como la egipcia, griega y romana, integraron sustancias como el opio y el cáñamo en contextos médicos, ceremoniales y lúdicos sin estigmas sociales. No obstante, el relato describe un quiebre fundamental con la llegada del cristianismo, que transformó el uso de estas plantas en sinónimo de brujería y satanismo. A través de la Inquisición, se impuso una persecución violenta que vinculó el consumo de psicoactivos con la concupiscencia y la herejía, desplazando el saber farmacológico. El texto concluye analizando el resurgir de la medicina y el impacto del descubrimiento de América, que aportó nuevas sustancias como el tabaco, la coca y el cacao al mercado global. Finalmente, se destaca cómo la Ilustración comenzó a recuperar una visión racional y científica sobre estas sustancias, alejándolas de la condena religiosa.