El libro de Rut se nos presenta como un camino a la universalidad, a la cual es llamado el Pueblo de Dios, rompiendo todo exclusivismo racial, cultural y religioso. Rut, la pagana, asume el camino, la vida y la fe de su suegra en una respuesta que ira más allá de toda previsión personal, pues será parte de la historia de salvación. El evangelio nos hace un llamado a centrar nuestra vida y nuestra historia en Dios y amarlo con todo nuestro ser y quehacer a Él y al hombre. ¡Dios de la historia y de la vida, enséñanos a amarte!