Dios es fíela sus promesas, y Jacob podrá experimentar esa fidelidad, en su propia vida, en medio de dificultades, sufrimientos y esperanzas, Y después un largo tiempo de espera se reencuentra con su hijo José. El evangelio mateano nos interpela a no estar buscando un seguimiento fácil Y cómodo del Señor Jesús, más aún, nos dice con toda claridad de los desafíos, luchas y riesgos de nuestra vida como cristianos, siempre confiados en la presencia del Espíritu en nuestro caminar ¡Dios y Señor nuestro, que nos alegremos por tu fidelidad y protección en nuestra vida!