Dios renueva el pacto con Abraham y le promete descendencia, aun en medio de lo imposible de la vejez. El evangelio, coloca nuestra realidad de cara a Dios, pues el leproso representa a todo hombre que busca esperanza, salud y dignidad, pues cuando Dios actúa ofrece una salvación integral en la vida e historia de cada ser humano. ¡Señor, cura las lepras de nuestra humanidad!