El proceso de evangelizar que realizan Pablo y Sllas nos ilumina para nuestro hoy, pues ellos aprovechan toda situación para proclamar la Buena Nueva, no desestiman nada, menos rehúsan sus circunstancias, pues todo ello es ocasión positiva. En el evangelio de hoy, el Señor Jesús se despide de su comunidad y les promete al Espíritu Santo, el cual iluminará, testificará y enseñará en profundidad el misterio del pecado en el mundo y de la justicia que sólo viene de Dios. ¡Señor, danos tu Espíritu, que nos impulse a ser tus testigos!