Así como el pueblo de Dios seguía la nube en el desierto, así debemos ser nosotros, seguir la nube, la presencia de Dios, guiarnos por el Espíritu Santo y dejar que Dios habrá las puertas de bendición para nuestra vida y la de nuestra familia.
¡Dios tiene un futuro para ti, solo déjate guiar por Él!