Me mamé con la duración, pero la neta ni es el punto cuanto dure.
Las redes sociales son culpadas por muchos de los males sociales de hoy, pero esto solo sirve para protegernos de la dura realidad de que somos nosotros los culpables.
Las redes sociales son el saco de boxeo favorito para todos nuestros males sociales en estos días. Y mira, lo entiendo. Todo lo que se necesita son unos seis minutos en Facebook para descubrir que odias intensamente a la humanidad de una manera que nunca creíste posible. Yo también he tenido la tentación en el pasado de unirme a la cruzada contra las redes sociales, y cagarme en todas las grandes compañías tecnológicas para mi deleite intestinal.
El problema son los datos.