¡El Niño Gorila se ha propuesto ser el más malo del mundo, pero le va a salir el tiro por la culata! En este episodio, nuestro protagonista decide robar todos los huevos de los nidos para hacerse una tortilla gigante.
Lo que no esperaba es que los pajaritos pidieran ayuda al sabio búho y a las poderosas águilas, que tienen un método muy efectivo para dar lecciones: ¡picotazos en el culo!. Tras una huida accidentada, los pajaritos logran recuperar sus huevos y, en un lío de lo más tierno, cada polluelo acaba eligiendo a la "mamá más guapa" del grupo.
¿Y qué pasa con el Niño Gorila y el perrito? Se quedan en una cueva con una cesta llena de piedras que parecen huevos y una cena de lo más asquerosa: ¡ensalada de moscas!.
Un capítulo para reírse y pensar si ser malo realmente vale la pena cuando acabas con hambre y el culo dolorido.
Valores: El respeto a la naturaleza, la unión hace la fuerza y la reflexión sobre las consecuencias de nuestras malas acciones.