Ghosts no es un proyecto menor en la carrera de Michael Jackson: es su obra audiovisual más íntima e incómoda. Estrenada en 1996, esta pieza de casi cuarenta minutos funciona como una confesión disfrazada de fantasía gótica, donde el Rey del Pop se representa como un ser monstruoso, perseguido e incomprendido.
Creada junto a Stephen King y dirigida por Stan Winston, Ghosts mezcla musical, cine fantástico y horror infantil para retratar una fama convertida en maldición. Jackson interpreta múltiples personajes, se esconde tras prótesis y máscaras, y transforma su propio cuerpo en un campo simbólico de culpa, sospecha e infancia perdida.
Lejos de limpiar su imagen, Ghosts expone sus obsesiones más profundas. Estrenada en el Festival de Cannes, fue recibida con desconcierto y quedó como una obra imposible de separar de la duda y la inquietud.
Lo mejor del cine está en Cooperativapodcast.cl 🍿