Algunos son grandes, otros pequeños, algunos buenos, otros no tanto, pero al final a ninguno se le hace el feo; así es, hablamos de Los Regalos, estos que han estado desde antes de nacer, hasta nuestro último día, y aunque todos son dados de buena voluntad, no todos son recibidos de la misma manera, pues no es lo mismo que te regalen un Max Steel cuando en realidad querías una Barbie o te dan un turista cuando querías pirañas chifladas. Claro que los tiempos cambian y con ello la percepción de los regalos, pues antes de pequeño te regalaban calcetines y era el peor regalo y ahora de adulto es toda una bendición.