El jefe de gabinete sigue complicado. Las explicaciones sobre su patrimonio no convencieron pero aún así tiene un respaldo clave: el del propio presidente. ¿Hasta cuándo puede resistir la presión política, legislativa, judicial, social y mediática?
Aunque ya arrancó el Mundial 2026 y este escándalo no afloja, el gobierno quiere imponer su propia agenda. Por ejemplo, legislar el Súper RIGI y cambiar la forma de votar en Argentina. ¿Lo logrará?