Recuperamos nuestra sección Game Over dedicada a esos grandes fracasos de la industria del videojuego. Hoy toca Daikatana, conocido popularmente como “Daikastaña”. Sus altas expectativas, gran presupuesto y equipo importante dieron lugar a un absoluto despropósito que salió demasiado tarde, cuanto ya unos tales Quake III Arena y Unreal Tournament triunfaban.
Alan Wake no fue un fracaso del mismo calibre, pero desde luego no estuvo a la altura de lo que esperábamos de los autores de los estupendos Max Payne. Su ambiciosa historia con estructura de serie de TV, inspirada en Twin Peaks, Expediente X y Twilight Zone no estaba mal, pero su jugabilidad se limitaba a pegar tiros, utilizar una linterna y tirar p’alante. Aun así, es un juego que merece la pena reivindicar, gracias especialmente a su gran ambientación, su inquietante atmósfera y a algunos personajes secundarios memorables.