MAGNUM 44 Canal Harry Callahan Good Morning Vietna

MAGNUM 44 Canal Harry Callahan Good Morning Vietna

By Harry CallahanTV & Film
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MAGNUM 44 Canal Harry Callahan Good Morning Vietna episodes

  • "MASTERS OF SEX (SERIE DE TV)": Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo
    CRÍTICA **SIN SPOILERS** DE LA SERIE DE TV
    ¿Animales de instintos primarios o seres capaces de obviarlos? ¿Individuos sexuales de impulsos o que racionalizan sus pulsiones íntimas? En el fondo, polemizar sobre el sentido de la vida... ¿Estamos aquí sólo para perpetuar la especie o para algo más? Y, lo más importante: ¿qué es el sexo? y, si lo arrolla todo a su paso ¿tiene sentido resistirse, hablar de amor, amistad, compromiso, lealtad, matrimonio…?
    Ni en mis sueños más castos imaginaba que tendría que dármelas de trascendental para contar qué es lo que me pone de una serie llamada “Masters of Sex”, cuya castellana traducción parecía ser obvia: maestros del sexo, y que además era protagonizaba por Lizzy Caplan, a la que mi satirona memoria recordaba por ser mejor desnudo del año gracias a sus tórridas escenas en "True Blood".
    Pero resulta que el Masters del título apuntaba al asunto un doble sentido, pues era igualmente el apellido de un tipo que, junto a su uniquísima ayudante y casquivanos métodos, decidieron estudiar, científicamente, por primera vez, el sexo. Y se atrevieron a hacerlo en los frígidos sesenta del siglo pasado, en una América más que mojigata, y de un modo tan explícito como de obvio polémico.
    Lizzy Caplan es Virginia Johnson
    Es éste, precisamente, el telón de fondo de la producción de la cadena Showtime, que aquí ofrece Canal+. Un escenario histórico real que, no obstante, se convierte, una vez se desnuda, en mero Macguffin, pues el estudio no es más que un catalizador para reflexionar sobre cuanto decía al comienzo, gracias a un producto televisivo dotado de una inteligencia muy salida.
    ¿Es posible hablar de cómo la gente folla sin apelar el morbo? Definitivamente sí. La serie lo demuestra. O, al menos, prueba que ese hipotético morbo puede ser, todo lo más, la tentación para que el espectador propenso al calentón pique y entre a cuanto hay detrás, que no es otra cosa que un fresco sociológico que en nada envidia al de la referencial "Mad Men". Una descripción que penetra en un mundo de apariencias, de convencionalismos, de vidas pautadas, que encorsetan al individuo y lo vuelven insatisfecho, infeliz, frustrado. Un universo desvirgado y poseído por la ignorancia, los prejuicios, y un machismo recalcitrante, en el que sus protagonistas son bamboleados mientras buscan un siempre difícil encaje en lo que de ellos se espera. Un lugar en el que la libertad es una puta cara que se ríe mientras te entrega a un pim, pam, pum orquestado por la envidia, el rencor y el miedo a lo desconocido, a lo diferente.
    La inmensa Allison Janney, sobre su personaje
    Y para calentar aún más toda esta procaz propuesta, Michelle Ashford y Sarah Timberman, las impúdicas showrunners han contado con un encamado de actores que empalman una tras otra, lecciones de como meter a sus personajes la vida interior que el minucioso guión les caligrafía. Así, los protagónicos Michael Sheen y Lizzy Caplan (definitivamente, más que palmito para pecar), se devoran mutuamente en cada plano, secundados por prodigios de todos conocidos como Allison Janney o por presencias tan eficaces e idóneas como las de Beau Bridges, Caitlin Fitzgerald o la candidez pudenda de Helene Yorke. Todos ellos sostenidos, en momentos, por conversaciones ingeniosas, trágicas, con humor preñado de fina ironía; en otros, por miradas, gestos, comportamientos, que son pura concupiscencia narrativa.
    Nada, en fin, es aquí gatillazo. Todo ralla el orgasmo seriéfilo en la producción revelación de la temporada, condenada a ser muy promiscua cuando toque hablar de Globos de Oro y Emmys y dar un inolvidable revolcón a todo el que se atreva con ella a ejercer de mirón.
    by Harry Callahan
    NOTA: 9,5/10
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: https://dl.dropboxusercontent.com/u/224337446/LQYTDMastersOfSex.mp3
    TÍTULO ORIGINAL: "Masters of Sex"
    TRAILER: http://www.sensacine.com/series/serie-10470/video-19534369/
    WEB OFICIAL: http://www.sho.com/sho/masters-of-sex/home
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt2137109/
    9 min
  • 'SOLO DIOS PERDONA (ONLY GOD FORGIVES)': Dios y el Demonio de la venganza
    CRÍTICA **SIN SPOILERS** DE LA PELÍCULA
    Nicolas Winding Refn rueda lo que le da la gana y cómo le da la gana. Siempre lo ha hecho. El problema es que con “Drive”, su filme más comercial, muchos le descubrieron y se autoproclamaron devotos fieles. Ahora, cuando la cabra vuelve a tirar al monte, a filmes tan crípticos y duros como “Valhalla Rising”, surgen los vilipendios y las apostasías. Menudos conversos…
    Y es que sí, “Sólo Dios perdona” no es para espectadores oportunistas, ni para cultivadores del elogio de moda. Tampoco lo es para débiles de espíritu, ni para cinéfilos cartesianos. Porqué la última pesadilla onírica de este primo de David Lynch o Alejandro Jodorowsky hipnotiza, desarma y noquea. Y lo hace con un guión mínimo y una violencia máxima, los dos elementos (adecuadísimos) que sus detractores emplean para arrastrar a los infernos al filme desde su estreno en el últimamente muy tiquismiquis festival de Cannes.
    Lo diré claro y alto: la historia de esta película es lo de menos. Nunca importó, es puro MacGuffin. De hecho necesita ser elemental y primaria, para que la portentosidad de sus imágenes pueda desbocarse libérrima hasta límites del paroxismo. Se trata de tener una ilación rudimentaria que permita recrear el Infierno del Talión, las moradas del Diablo, las acciones de Dios y el purgatorio de los azotados por las pulsiones instintivas. Un submundo caligrafiado con una aterradora belleza plástica que obliga a no apartar la mirada de la pantalla incluso cuando el estómago obligaría a hacerlo. Un lugar que rezuma una violencia extrema que agrede al espectador pero que es seña de identidad irrenunciable del realizador danés y que de no mostrase en su esencia más primitiva y pornográfica no elevaría el filme a las cotas únicas que alcanza.
    En resumidas cuentas, una obra noir puro arrebato y trance, que conduce al espectador poroso a su propuesta a un estado mental, a dejarse arrastrar por una mística de la simbología que a más que se ahonda, más fascina. Una película que, no obstante, demanda auténticos elegidos de mirada ávida de convulsión y goce atormentado. Tipos sin miedo a la perturbación que impregnará el ánimo durante días. A los demás, que Dios y su catana les perdone (o no).
    6 min
  • "GRAVITY": El prestigio del ilusionista
    CRITICA **SIN SPOILERS** DE LA PELICULA
    Cuentan que los primeros espectadores que visionaron el tren de los Lumiere huyeron despavoridos pensando que la locomotora se les venía encima. El cine desde entonces ha sido el arte de la ilusión, desde Meliés hasta Cuarón. Una ilusión hecha espectáculo que trata de transportarnos a un lugar, un momento, a vivir una vida que no es la propia, a experimentar empáticamente lo que no somos, ni seremos. En esta empresa, nada baladí, cuando el ilusionista logra el prestigio y nos embauca como a niños, se obra el milagro que ha hecho subsistir al cine más de cien años. Es entonces cuando todas las tretas cobran sentido, son útiles y han merecido la pena. Eso ocurre con “Gravity”, un filme que encierra y redefine cuanto debe ser, en buena medida, hoy por hoy, el que se definió como séptimo arte.
    Y es que, antes de entrar en la sala, pensaba que la virguería visual había alcanzado ya cimas intocables con cineastas como Scorsese o De Palma. Y que los planos imposibles, auxiliados de efectos, tenían en realizadores como Zemeckis su cenit. Sin embargo, Cuarón viene a echar por tierra viejas maestría y, transformándose en una suerte de nuevo Kubrick, eleva la excelencia visual a cotas de la experiencia más vívida y auténtica posible. Esa que, por obra y gracia de un modélico 3D, nos convierte en auténticos protagonistas en pugna por sobrevivir a las dos mil y una situaciones que convierten la peripecia astronáutica argumental en una novísima odisea en el espacio.
    Así al menos lo vivencio, sin pestañear un segundo. Como también lo hacen los que me acompañaban en mi sesión, a juzgar por sus encendidos aplausos. El cine lo ha vuelto a hacer hasta que las luces de la sala, al encenderse impías, nos sacan violentamente de la ensoñación. Es entonces cuando, en mi particular epílogo de la película, abandono la butaca entumecido, despertando a mi propia gravidez, esa que Cuarón me ha robado durante hora y media. Avanzo con paso tímido que paulatinamente se torna en firme. Mientras viene a mis labios aquella cancionaza de Bowie “…And I´m floating in a most peculiar way, And the stars look very different today”…
    By Harry Callahan
    NOTA: 9,5/10
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST CON EXTRAS: https://dl.dropboxusercontent.com/u/224337446/GravityCritica.mp3
    TÍTULO ORIGINAL: Gravity
    TRAILER: http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-178496/trailer-19534516/
    WEB OFICIAL: http://wwws.warnerbros.es/gravity/
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1454468/
    7 min
  • "UTOPÍA (serie TV)": Warhol y las sopas Campbell
    CRÍTICA **SIN SPOILERS** DE LA SERIE DE TV BRITÁNICA UTOPIA - ACTUALMENTE EN CANAL +
    En 1962 Andy Warhol tomó algo que todo el mundo estaba harto de ver y lo transformó en un icono de la cultura popular. Me refiero a las célebres sopas Campbell. Aquellas latas de comida no tenían nada del otro mundo, pero la forma en la que aquel tipo las retrató en un lienzo serigrafiado las haría entrar en el Olimpo de los objetos de culto de la historia del arte.
    Algo así ocurre con “Utopia”, salvando las distancias. No es que su creador, Dennis Kelly, sea el heredero televisivo de Andy Warhol. Pero sí que, en esencia, ha hecho lo mismo que el que fuera gurú del pop art: coger algo manido, un argumento cien veces contado y presentarlo con un envoltorio estético que pasma al espectador.
    Y es que la historia conspiranoica de esta serie británica, en el fondo y en la superficie, es de un trillado que ya no sorprende. Además, presenta más agujeros que un campo de golf. Y tiene un reparto de actores/personajes descompensado, que va desde Arby, un notable sucedáneo del asesino de Javier Bardem en “No es país para viejos”; hasta Dugdale, el irritante funcionario del ministerio de salud al que la presunta pandemia debiera haberse llevado el primero; pasando por esa prima lejana defectuosa de Lara Croft, la flacucha y enigmática Jessica Hyde, cuya gestualidad y morritos apasionan o despierta odios viscerales.
    Como digo, nada nuevo ni especial bajo el sol que, no obstante, se camufla y hasta brilla por momentos gracias a una puesta en escena arrolladora basada en tres elementos clave: la fotografía más cool que jamás he visto en televisión; un montaje musical y de imágenes hipnótico; y un diseño de producción descubridor de escenarios y sets en los que lo anterior encuentra su paraíso y acomodo perfecto.
    Porque “Utopía” podría contarnos, en sus episodios, las instrucciones de funcionamiento de una batidora, e igualmente nos quedaríamos pegados a la pantalla, como mosquitos a una lámpara fluorescente, absortos, impávidos. Consiguiendo lo mismo que Warhol con las latas Campbell: que algo mil veces visto nos llame la atención (y de qué manera), gracias a una propuesta, esencialmente plástica.
    Me vuelvo a descubrir ante Channel 4, que cuando no encuentra argumentos originalísimos para sus series, como es el caso de “Black Mirror”, demuestra que la vieja historia de siempre, sí que se puede contar de nuevas maneras, alucinantes y alucinógenas.
    By Harry Callahan
    NOTA: 8/10 
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST CON EXTRAS: http://www.fileden.com/files/2012/12/22/3379132/UtopiaCriticaSerieTv.mp3
    TÍTULO ORIGINAL: "Utopia"
    TRAILER: http://www.sensacine.com/series/serie-11346/video-19492022/
    WEB OFICIAL: http://www.channel4.com/programmes/utopia/episode-guide/series-1
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt2384811/
    EN ESPAÑA LA EMITE: Canal +
    SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://www.jamendo.com/es/track/6568/the-final-rewind
    5 min
  • 'THE AMERICANS (serie tv)': No es Homeland, ni falta que le hace
    CRÍTICA **SIN SPOILERS** DE LA PRIMERA TEMPORADA DE LA SERIE DE TV THE AMERICANS
    La gente calza Converse All Star, luce Rayban Wayfarer y escucha música por la calle con descomunales cascos. Los 80 están de moda. Y lo están tanto que vuelven también los rusos, Reagan y la Guerra Fría. O al menos lo hacen en “The Americans”, la serie de FX que ha supuesto una de las más gratas sorpresas, sino la más, de esta mid-season.
    Phillip y Elisabeth son un matrimonio que vive a las afueras de Washington, desde hace 15 años. Tienen dos hijos y trabajan en una agencia de viajes. Son íntimos de su vecino y su familia, que resulta ser un agente del contraespionaje del FBI... El matiz está en que todo esto es una fachada, una tapadera para ocultar la auténtica verdad: son dos implacables efectivos del KGB que, infiltrados de este modo hasta el tuétano en la sociedad americana, espiarán para la madre Rusia cuanto y a costa de lo que sea necesario… o quizás no.
    Este es el presupuesto argumental de una serie que tiene varios elementos que la convierten en un must see indiscutible. De una parte, su elenco actoral. Encabezado por unos más que veraces Matthew Rhys (visto en "Cinco Hermanos") y Keri Russell que pone boca abajo todos los prejuicios que sobre ella pudieran tenerse tras pasar por papeles como la popular "Felicity" de la serie del mismo nombre. 
    La química entre ambos actores es demoledora. Como lo es su sincronía a la hora de vivenciar la tensión psicológica en la relación cotidiana de sus personajes. Su eficacia, igualmente, es incuestionable asumiendo los retos que suponen las escenas de acción y enfrentamientos cuerpo a cuerpo, que son aquí de una fisicidad inusitada, muy a la antigua usanza, y ambos en este plano también convencen.
    Rhys y Russell, a su vez, están respaldados por dos secundarios de nota. Noah Emmerich, q a poco que le dejan se zampa la pantalla por obra y gracia de su presencia física y gravedad vocal (imprescindible en VO); y Margot Martindale, que venía de deajarme pasmado por penúltima vez en la segunda temporada de “Justified” y que aquí hace de una “abuelita” de armas tomar...
    Todos ellos, pondrán en pié una trama, nada pretenciosa pero con múltiples hilos, que bascula entre la cotidianeidad y deriva de un matrimonio (o más bien dos) a la fuerza, impostado incluso ante los propios hijos, y el cumplimiento de las misiones de espionaje y contra-espionaje más tensas. Pivoteo de asuntos que presenta un balance perfectamente equilibrado, resultando ello, a las claras, otro de los grandes aciertos del show.
    Y es que, en “The Americans” se ha apostado por subrayar, con acierto, el factor humano. Ese que tan protagonista era en las novelas de Graham Greene. Y hacerlo presente de modo tan intenso como inteligente, tanto en el conflicto individual que para todos los protagonistas suponen sus relaciones personales, amorosas, sexuales y de dependencia, como perfectamente imbricado en el entorno de natural de un género siempre al límite de que todo se desvele, salga mal (o bien, depende del lado que tomes). 
    Este último asunto, de partida presuntamente anecdótico, no ha sido baladí a la postre en el país de las barras y estrellas. De hecho la serie, en los mentideros más patrioteros de USA, ha sido tachada de pro-comunista (sí, aún hay quien maneja estas dicotomías de bloques). Sin embargo, esto creo es lo de menos. No obstante, agradezco mirar desde el otro lado. Aplaudo no proponer a los tradicionales rojos como los malos planos de manual que siempre han sido en los relatos precisamente ochenteros. Lo demás es disfrutar un serial que presenta las innegables virtudes que vengo comentando, que en cada episodio va a más, y que está concebido desde la ausencia de engolamiento, sin ánimo al final de rivalizar con otros productos presuntamente parecidos y deseadamente copiables como “Homeland”. 
    Una serie que consigue una efectivísima recreación, pese a estar hecha con razonable presupuesto, de una época que retorna en el imaginario popular en estos días y en la que la labor del espía era mucho más pedestre y romántica: no estaba ultra-tecnificada, ni apoyada con potentes satélites y un conocimiento inmediato de la información, sino que se hacía a golpe de disfraz, emisoras de radio, señales a tiza y contactos cara a cara.
    by Harry Callahan
    NOTA: 8/10
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: http://www.fileden.com/files/2012/12/22/3379132/TheAmericansSerieTvCritica.mp3
    TÍTULO ORIGINAL: The Americans
    TRAILER: http://www.sensacine.com/series/serie-10790/video-19468445/
    WEB OFICIAL: http://www.fxcanada.ca/details.php?id=238
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt2149175/
    SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: 
    http://www.jamendo.com/es/track/810083/armadillo-feat.-alexander-brat 
    http://www.jamendo.com/es/track/649745/nightmare-lyrics
    http://www.jamendo.com/es/track/162636/jehali-geroiheroes-went-ahead-white-guards-song
    http://www.jamendo.com/es/track/394559/i-otpravloo-v-nebo-orla
    10 min
  • 'LINCOLN': El fin, los medios y el precio
    Hay en Steven Spielberg una maravillosa esquizofrenía. De un lado, cultiva el blockbuster con fruición y hasta placer culpable. En primer término, porque desde que era niño carne de programa doble matinal, le ha fascinado la pura y simple aventura evasiva. En segundo lugar, porque ama la cacharrería espectacular y los inventos que la propician. Y en último sentido, porque le hace ganar la pasta necesaria para acometer los proyectos que su madurez como realizador le ha ido demandando a medida que su cine se ha hecho también más adulto. Esa es su otra cara, su otro lado esquizoide al que aludía, su filmografía grave, densa, con la que pretende dejar huella en el espectador y en la historia del cine, en un añadido intento de además desencasillarse como rey midas palomitero.Así, en este último grupo de filmes encontramos cintas como “Munich”, “Salvar al soldado Ryan” o “La Lista de Schindler”. Películas en las que, además, aprecio dos elementos constantes. Por una parte, un ánimo de narrar episodios históricos, aunando didactismo e ilustración prolija del momento. Por otra parte, una atracción compulsiva por reflexionar sobre si el fin justifica o no los medios. “Lincoln” es un paradigma de esta clase de películas. 
    Spielberg en el set de rodaje de Lincoln
    Desde el punto de vista de la recreación de los pasajes de la Historia americana que retrata la cinta, asistimos a una puesta en imágenes de los mismos prodigiosa. En este sentido, la confluencia de todos los elementos técnicos usados por Spilberg con su habitual maestría hacen que visionar “Lincoln” sea sentirse en medio de los hechos, entre sus protagonistas, respirando la autenticidad propia de quien admira un inmenso fresco que cobra vida. Es percibir a flor de piel, con emoción vívida, unos instantes (y su intrahistoria política) que cambiaron para siempre a un país y a sus ciudadanos.
    El otro tema, el que más me subyuga, es el de dar una nueva vuelta al asunto de hasta donde ha de llegarse en pos de un objetivo, por muy loable y elevado que este sea. Es un asunto nada baladí, que además obsesiona y de qué manera a los estadounidenses. Y que está más presente que nunca hoy, si fijamos nuestra atención en las decisiones relacionadas con la persecución mundial del terrorismo tras el 11-S. 
    El hilo argumental de “Lincoln” es precisamente ese, si todo vale y si merece el sacrificio, por inmenso que éste sea, cuando la meta es loable. La posición y el discurso de Spielberg en tal sentido es más que evidente, como lo son sus convicciones de todos conocidas. Además, tratándose del caso de que se trata, poca discusión cabe y la postura relatada es hasta cómoda. Sin embargo, la virtud del filme está en también exponer el precio que, ineludiblemente, las decisiones, todas, hacen pagar.
    Más que parecidos muy razonables
    Sí... ya lo se... Observaréis que me voy por las ramas y que estoy concluyendo esta crítica sin hacer mención al casting actoral. Y, en particular, a su protagonista indiscutible. Podría hacer un justísimo panegírico de él, pero no sería original, pues a estas alturas todo el mundo sabe que Daniel Day Lewis es y será ya para siempre Abraham Lincoln.
    by Harry Callahan
    NOTA:8/10
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: http://www.fileden.com/files/2012/12/22/3379132/lincolncritica.mp3
    WEB OFICIAL Y TRAILER: http://www.thelincolnmovie.com/
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt0443272/
    SOBRE LA MÚSICA DEL OPDCAST: http://www.jamendo.com/es/track/786450/these-winds
    8 min
  • "LA NOCHE MAS OSCURA (ZERO DARK THIRTY)": El corazón de las tinieblas
    CRÍTICA, CON DIÁLOGOS Y TRAILER, DE LA PELÍCULA.
    La noche más oscura se acerca al corazón de las tinieblas. Ese de la novela de Conrad que magistralmente llevó al cine Coppola. La guerra es brutal, sin reglas, sin límites, sin piedad, pues persigue la muerte. Da igual el bando de que se trate. Da igual el fin que se quiera. Has de golpear antes de que te golpeen. El fin justifica los medios, o al menos, siempre habrá perros de esa guerra que sí cruzarán líneas, da igual lo rojas y marcadas que estén… Porque es necesario… Esta es una reflexión que hago sentado en mi butaca mientras transcurren los créditos de “Zero Dark Thirty”, al son de los compases del sombrío score del omnipresente Alexander Desplat. Y personalizo esta reflexión pues la mayor virtud de la película es esquivar deliberadamente el posicionamiento moral ante las acciones que se narran, para que sea el propio espectador el que saque sus conclusiones, exortice sus fantasmas o descubra el animal que lleva dentro.
    Y es que el filme de la Bigelow, mucho más complejo y redondo que la oscarizada “En tierra hostil”, es aséptico, cuasi-documental. Testamento histórico de unos acontecimientos que han marcado para siempre el modo en que el mundo se enfrenta a sus nuevas amenazas. Lo fácil hubiera sido caer el patriotismo engolado y fascistoide mil veces protagonista en otras épocas, y urdir más un pastiche propagandístico que un relato de hechos terriblemente verosímil, como es “La noche más oscura”.
    Porque son otros tiempos y otros modos, también de hacer cine. Y tiene que ser precisamente una mujer la que muestra otra manera de construir un filme bélico histórico, que además es un thriller de espías y una película de acción. Géneros todos tradicionalmente muy masculinos. Una cinta que es prodigiosa en su modo de narrar y de crear tensión en todo momento, con un tramo final magistral, que literalmente te clava a la butaca, pese a que todo el mundo conozca el desenlace.
    Si vergonzoso me parece ignorar a Ben Affleck, en los próximos oscar, como director de “Argo”, el colmo del desatino igualmente supone ningunear a Kathryn Bigelow como autora de este filme que, ya simplemente en lo cinematográfico, es maestro y enseña como todavía existen nuevas maneras de contar una película. Claro que qué se puede esperar de una Academia que jamás dio un oscar a gente tan revolucionaria en la narrativa fílmica como por ejemplo Alfred Hitchcock.
    By Harry Callahan
    NOTA:9/10
    TÍTULO ORIGINAL: "Zero Dark Thirty"
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: http://www.fileden.com/files/2012/12/22/3379132/lanochemasoscuracritica.mp3
    TRAILER: http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-193444/trailer-19454636/
    WEB OFICIAL: http://lanochemasoscura.es/
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.es/title/tt1790885/
    SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST:http://www.jamendo.com/es/track/732519/dusty-universe
     http://www.jamendo.com/es/track/895041/thethird-fall
    7 min
  • "HOMELAND (serie TV)": 24 con factor humano
    NO CONTIENE SPOILERS
    El falso culpable. O, mejor aún, el falso inocente. O, quizás, ni lo uno, ni lo otro. O ambas cosas. Esto es Homeland. Pero también, mucho más. Es la serie de moda en EEUU. La favorita de Barack Obama. La que no para de cosechar premios. La que tienes que ver si aún no lo has hecho...Poniéndonos en antecedentes argumentales y reconociendo a cada cual lo suyo, lo primero que hay que aclarar es que “Homeland” no es un producto original. Es el remake americano de una serie israelí titulada “Hatufim (Prisioners of War)”, aunque con ciertos cambios, sobre todo en su segunda temporada. Esos cambios han sido la personal huella de Alex Gansa, Howard Gordon y Chip Johannessen, libretistas de la mítica “24”. A ellos, además, se debe la impronta de thriller de acción con trasfondo político y terrorista contemporáneo que tiene el show desde el comienzo. Suyos son, claro está, los giros de guion, las vueltas de tuerca y el componente sorpresa marca indeleble de la casa.Sin embargo, “Homeland” no es una nueva versión “24”. Es un producto que no solo persigue ser un entretenimiento de calidad, sino que se me antoja un serial más maduro y adulto, con una preocupación cuasi obsesiva por la creación de personajes densos, con profundidad psicológica, que contrapesan en sus interrelaciones los momentos de mera acción non stop. En esos terrenos, la clave es el concurso de un tipo como Henry Bromell, productor ejecutivo de la malograda “Rubicón”, una opresiva y conspiranoica serie de espías contemporáneos que mereció mejor suerte que su cancelación tras la primera temporada.Las manos guionistas de todos ellos han parido un producto que presenta un equilibrio perfecto entre la acción más dinámica y estresante, de un lado; y de otro, los conflictos personales más realistas en los que el factor humano siempre será desencadenante de cuanto pase.
     
     El reparto de Homeland en los pasados Globos de Oro
     
    Pero un relato planteado en estos términos, si aspira a tener éxito, tiene a la fuerza que descansar sobre un casting con empaque. En ese asunto, “Homeland” presenta un triángulo actoral que envidiaría, a día de hoy, cualquier showrunner. Damian Lewis, Mandy Patinkin y en grandiosa medida Claire Danes, capturan al espectador con el verismo de sus interpretaciones, involucrándolo en sus conflictos hasta el punto de que las propias relaciones personales generan la misma o más tensión que la propia (y más obvia) de la trama terrorista.
    La clave de todo ello es el diseño de los caracteres. En este caso, al contrario de lo que ocurría en “24” con el personaje de Jack Bauer, un héroe heterodoxo en los modos pero que sigue los cánones más o menos clásicos, en “Homeland”, el sargento Brody, Saul Berenson y Carrie Mathison son un trío de anti-héroes mucho más humanos, vulnerables y por ende, más creíbles que el que interpretara Kiefer Sutherland.
    Ello definitivamente arrastra al espectador a empatizar de un modo definitivo con los protagonistas, lo que, nuevamente, conduce a una verosimilitud mayor, que se convierte en definitiva, cuando el trasfondo geo-político, en el que tiene lugar la narración, se sitúa en una América post 11-S que toma prestados de la realidad muchos hechos rabiosamente contemporáneos. En tal sentido, de destacar es el riesgo tomado por los responsables del serial al poner en imágenes situaciones y momentos que tocan heridas abiertas y aún sangrantes de la historia reciente de los EEUU.
    Poster de la serie israelí "Hatufim" en la que se basa "Homeland"
    Todo ello, hace de “Homeland” una serie, sencilla y sinceramente, imprescindible. Hasta la fecha consta de dos temporadas. La segunda mejor aún que la primera, a la que le costó arrancar, pues sus seis primeros episodios se preocupaban más de reenganchar espectadores que de avanzar en la trama. No obstante, tras esos seis capítulos iniciales, sus responsables pisan el acelerador y todo en adelante serán curvas… y unos finales de temporadas brutalísimos. Esperemos que la tercera y probable última season, que resitúa a los personajes protagonistas en puntos de partida radicalmente diferentes, logre ofrecernos un cierre de historia que por lógica de acontecimientos no debería de durar, pero que si sigue contándose del mismo modo que hasta ahora, no me importaría que se prorrogase cuantas temporadas les dé la gana a sus creadores.
    By Harry Callahan
    NOTA: 1ª temporada 8/10 - 2ª Temporada 9/10
     
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: http://www.fileden.com/files/2012/12/22/3379132/HomelandTvCritica.mp3
    TÍTULO ORIGINAL: "Homeland"
    TRAILER: http://www.sensacine.com/series/serie-9285/video-19356666/
    WEB OFICIAL: http://www.sho.com/sho/homeland/home
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1796960/
    DATOS SERIE ORIGINAL "HATUFIM": http://www.imdb.com/title/tt1676462/
    SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://www.jamendo.com/es/track/895041/thethird-fall
    10 min
  • "THE NEWSROOM (SERIE TV)": Un Sorkin capriano entre Lou Grant y Buenas Noches, y Buena Suerte
    ANÁLISIS Y CRÍTICA DE LA SERIE DE TV **NO CONTIENE SPOILERS**
    Nadie escribe ni dialoga como como él. El mero hecho de dejarse pasmar por la inteligente trabazón de sus historias o la chispa de las réplicas y dúplicas de sus personajes, ya justificaría zamparse todo lo que haga, ya sea para teatro, cine o televisión. Pero es que, además, este enfant terrible del stablishment no da puntada sin hilo, y en un momento social como el que vivimos, que alguien se atreva a hacer televisión que mueva conciencias a la par que entretenga, es tan inusual que merece detenerse a desmenuzar que hay detrás de su última creación: THE NEWSROOM. Obviamente, el tipo del que hablo se llama Aaron Sorkin.
    La serie que me ocupa cerraría lo que pudiera ser su personal trilogía de la televisión, conformada por "Sports Night" (1998-2000), con Josh Charles y Felicity Huffman, y la prematuramente cancelada "Studio 60" (2006-2007), con Amanda Peet y Matthew Perry. Respecto de esta última, "The Newsroom" tiene mucho que ver, pues en ella se desvelaba lo que se cocía realmente en la tramoya del espectáculo catódico y se tiraba a dar a muchas de las patatas calientes de la sociedad americana post once de septiembre. Aquí, ahora, vuelve a hincarse el diente a asuntos nada complacientes, tales como lo que conforma la verdadera esencia de las noticias que cada día recibimos en los medios. Y de como éstas pueden estar enrarecidas, maquilladas y hasta reinventadas por la acción de los intereses corporativos económicos, la dictadura de las audiencias o el servilismo a intereses políticos.
    Argumentalmente, "The Newsroom" se mete en las tripas de la redacción de un espacio de noticias de una cadena americana por cable, para mostrarnos como se gesta la producción de cada programa, como de los hechos nacen las noticias y de como estas pueden y deberían contarse al público. Si en la Biblia se decía “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, Sorkin nos parafrasea a Dios diciéndonos “La verdad nos hará ciudadanos informados capaces de tomar decisiones”. A partir de ahí, el esquema vehicular utilizado para narrar es un clásico en la obra del ganador del oscar por el libreto de “La red Social”. Parte de un sujeto líder, carismático o con especiales habilidades, y su entorno, que se enfrentarán a lo establecido, a lo preconcebido, al borreguismo. Recuerdo con esta idea filmes escritos por Sorkin como la citada “La red Social”, la más reciente “MoneyBall”, “El presidente y Miss Wade” o la serie que se originó en su remolque, la ya mítica “El Ala Oeste de la Casa Blanca”.
    Anudado a lo que comento, algunos critican al autor de la pieza teatral y posterior guión de “Algunos Hombres Buenos”, que su narrativa en “The Newsroom” vuelve a ser buenista, excesivamente moralizante y algo demagógica. Yo preferiría hablar de un sano y desvergonzado idealismo, de un nuevo y oportuno golpe a la conciencia a una sociedad interesadamente aletargada, embrutecida, e insensibilizada que es víctima propicia para su más indolente manipulación. Así las cosas, alabo este estilo capriano de hacer entretenimiento, que me remite a filmes como “Juan Nadie” o “Caballero sin espada”.
    Habría que dejar nota al pie indicativa de que las críticas antes mencionadas han sido enarboladas por sectores influidos por la política más reaccionaria. La sociedad americana está hoy absolutamente polarizada. Todo es y se interpreta en calve política, o mejor dicho, en lucha por los votos, y en su consecuencia, por el poder y su conquista o conservación. Algo que ocurre, desafortunadamente, en demasiadas partes… Así las cosas, Sorkin es un demócrata proactivo y eso no se perdona. Y menos si al héroe de la función le haces declararse un confeso republicano y le “utilizas” para fustigar y sacar a la luz todo lo que de sonrojante, o directamente vergonzoso, tienen movimientos como el republicano Tea Party. Afortunadamente, la HBO, cadena que auspicia el proyecto, ha hecho oídos sordos a todo este interesado ruido de fondo, propio de la permanente pre-campaña presidencial en que viven los EEUU, y se ha rendido a la evidencia, que no es otra que la inusitada calidad que rebosa el producto, su oportuno espíritu crítico, y ha renovado la serie por una nueva temporada.
    No obstante, habría que aclarar después de todo lo expuesto, que aunque se habla y mucho de política y de contexto social e histórico, en absoluto "The Newsroom" es una serie densa o mal llamada intelectual. No hay que temer a ello, ni tampoco a no conocer la realidad americana y sus actores. Ahí radica el prodigio, porque el grupo de periodistas de la redacción, con su presentador y productora a la cabeza, son los grandes protagonistas. Eso y el factor humano, que es el gran desencadenante, el que marca la diferencia, el mueve a la emoción, que la hay y mucha en cada capítulo. Un conjunto de periodistas que aman, sufren, trabajan y sueñan, cuyas tramas cruzadas y azares personales sirven para, ejemplarmente, desentumecer y aligerar narrativamente una aproximación a la sesuda realidad que de otro modo resultaría elitista o tediosa. Además, la puesta en escena es rutilante, de un ritmo tan endiablado que por momentos recuerda, en formas que no en fondo, a un filme del siempre reivindicable Peter Bogdanovich por el que siendo una particular filia. Me refiero a “Que ruina de función”.
    Llegados a este punto, una crítica que se precie no estaría completa sin hacer referencia, aunque sea somera, al elenco actoral de "The Newsroom". Me alegro extraordinariamente que aquel tonto muy tonto de los Farrelly haya encontrado, tras muchos años, un rol de lucimiento que le ajusta a la perfección. Y es que si a todo actor le llega un papel caramelo, una vez en la vida, éste es el de Jeff Daniels. A su vera, Emily Mortimer se sitúa en el idóneo espacio, no exento de riesgo, en el que Sorkin quiere situar su personaje: esencial contrapunto, alma imperfectamente gemela y motor incesante de las reacciones vitales del de Daniels. Con Sam Waterstone, me lo paso pipa. Y con Jane Fonda no dejo de pensar en cuanto saca su personaje de presidenta de la cadena de su exmarido Ted Turner, creador en su día de la CNN.
    Poco más pudiera añadirse de este nuevo Sorkin, proverbial híbrido entre la mítica serie de tv "Lou Grant" y la incisiva película de George Clooney "Buenas Noches y buena suerte", en la que curiosamente también participó Jeff Daniels. Únicamente que perdérselo es estar en televisivo e irredento pecado mortal.
    By Harry Callahan
    NOTA:9/10
    TÍTULO ORIGINAL: The Newsroom
    LA EMITE EN ESPAÑA: CANAL+
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    TRAILER: http://www.sensacine.com/series/serie-9886/video-19396844/
    WEB OFICIAL: http://www.hbo.com/the-newsroom/index.html
    DATOS ADICIONALES:http://www.imdb.es/title/tt1870479/
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    http://ccmixter.org/files/The3amAssociation/20008
    12 min
  • 'EL CABALLERO OSCURO (BATMAN 3): LA LEYENDA RENACE' : La 'menos buena' de la trilogía
    **NO CONTIENE SPOILERS**
    Christopher Nolan se enfrenta en “La leyenda renace” al más difícil todavía. Batirse a sí mismo y superar con ello la mejor película de superhéroes que jamás se haya rodado: “El caballero oscuro”. Labor titánica de la que sale dignamente ileso, pues la cinta que ahora se estrena, aun siendo la menos buena de la trilogía, no es en absoluto “la peor”. Y es que, a diferencia del hastío al que otros realizadores llegaron al final de sus sagas, véase el caso de Raimi con Spiderman, Nolan ha filmado un epílogo que, pese a no rayar a la altura de excelencia de sus predecesoras (particularmente de la segunda), no obstante el brío y contundencia de su prosa fílmica hacen que sea la menos redonda de las tres entregas, pero, en absoluto, una mala película.
    Para explicar esta conclusión quizás haya que empezar por decir que han sido varios los obstáculos insalvables en este final de la etapa del realizador de “Memento” al frente de la franquicia del hombre murciélago. Era muy difícil superar la tensión dramática sostenida en “El caballero oscuro”. Su concepción de filme desasosegante, opresivo, poliédrico en cuanto a hilos narrativos, sorpresivo en cuanto a sus giros argumentales (más aún para los profanos de las novelas gráficas). Era complicado ilustrar nuevamente y de modo tan prodigioso las evoluciones psicológicas de los personajes principales, sus conflictos y modos de resolverlos, el porqué de sus decisiones. Y era, definitivamente, apelar a un milagro encontrar un villano que te helase la sangre como lo lograba el ya tristemente desaparecido Heath Ledger, que se llevó por ello un merecidísimo oscar a la tumba.
    Si a lo dicho unimos el complicado reto de asumir la puesta en escena de un argumento aquejado de una aparatosidad inversamente proporcional a la substancia de los que se cuenta. Si hablamos de un libreto que dosifica cicatero las sorpresas (limitadas prácticamente a una referida a quién es el malo Bane, realmente); que presenta más de un lugar común (como el desenlace de la acción principal); y alguna imperdonable e impropia (de quién viene) concesión made in Hollywood, como el desenlace postizo de la relación entre Batman y Catwoman. Si consideramos todo ello y, aún así, nos zampamos las dos horas muy largas de metraje impávidos. Si el responsable de “Origen” hace que la gente aplauda en la sala en varios instantes. Y si solo, tras horas del visionado, caes en que en “Batman Begins” se contaba casi lo mismo y mucho más en menos tiempo. Si todo esto ocurre, es porque la mano maestra de uno de los mejores directores de panorama actual, hace que cada una de sus películas sean un espectáculo cinematográfico de primer orden en el que consigue un casi perfecto equilibrio entre comercialidad y cinefilia. Incluso cuando levanta algo el pie del acelerador, como en este caso.
    Justo es también mencionar tres sorpresas. La primera, ya que hablaba de Catwoman, que Anne Hathaway, sin alcanzar a mi felina favorita, Michelle Pfeiffer (pues además son filmes muy diferentes), resuelve con solvencia pasmosa su rol, algo que ni en mis más felices sueños hubiera imaginado de la chica que protagonizó “El diablo viste de Prada”. En segundo lugar, que es un filme en el que los aficionados pueden jugar a descubrir homenajes a películas como “El Padrino” en la escena del Hospital, “Superman” en el final con el personaje de Blake en la cueva; o a “El silencio de los corderos”, obvio en la personificación estética del villano. Y, en tercer término, que me parece llamativo el posicionamiento abiertamente reaccionario del filme ante realidades vívidamente actuales como los movimientos antisistema o el de los indignados, con una teatralización un tanto demagogica de lo que sería devolver el poder al pueblo. Y es que, a la postre Batman, y sus aliados no son más que elementos outsiders del sistema que pretenden la restauración del mismo (aunque bien entendido), la devolución del poder a una élite “ilustrada” que hará todo por el pueblo, tras el caos que metafóricamente mucho tiene que ver en la película con una recreación caricaturesca de lo acontecido en la histórica Revolución Francesa.
    Finalmente, no podía acabar este comentario sin aludir a los tristes acontecimientos de la matanza de Denver, perpetrada en un cine donde se exhibía el filme por un tipo que, disfrazado de Bane, asesino a 12 personas e hirió a otras 50. Pronto se han alzado las voces que tildan al filme de Nolan de responsable de ello. Verter semejante opinión es como afirmar que J. D. Salinger mató a John Lennon, porque Chapman dijo que, tras leer “El guardián entre el centeno”, supo que tenía que disparar al exBeatle. Una simple, llana y sencilla estulticia.by
    Harry CallahanNOTA: 7/10
    ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: http://www.fileden.com/files/2011/10/30/3216856/elcaballerooscurolaleyendarenacecritica.mp3
    TÍTULO ORIGINAL: "The Dark Knight Rises"TRAILER:
    http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-132874/trailer-19338727/
    WEB OFICIAL:http://wwws.warnerbros.es/batman3/
    DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1345836/
    SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST:
    http://www.jamendo.com/es/track/894984/the-gift-of-the-gods
    http://www.jamendo.com/es/track/895015/intruders
    http://www.jamendo.com/es/track/895041/thethird-fall
    13 min

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Podcast del programa de radio GOOD MORNING VIETNAM. Y de críticas de cine y series realizadas por Harry Callahan.