Durante mi meditación de esta mañana y después de una semana muy ajetreada, me sentía impaciente, quería salir corriendo porque "no tenía tiempo" para respirar y meditar con tanto que tenía para hacer...
Y entonces me di cuenta de algo: Esa era la "yo de antes"...la que creía que solo si seguía empujando constantemente, corriendo constantemente, iba a lograr hacer todo y cumplir todas sus metas. Ufff que cansancio vivir así.
Hoy te invito a reconocer ese patrón en ti (porque desafortunadamente creo que la mayoría de mujeres modernas lo tenemos)...y aprender a vivir de una manera distinta. Aprender a darte permiso para ir sin prisa, para ir más despacio, para parar, respirar y descansar. De ahí, desde ese lugar, puedes lograr mucho más y sobretodo de una manera más sana, que te permitirá no solo vivir plenamente sino ser una mamá verdaderamente presente para tus hijos (en calidad, no cantidad).