MAÑANAS CON EL ESPÍRITU SANTO
8 de agosto
LIBERADO POR LA GRACIA
“Te estás liberando de toda atadura que te ha mantenido en un mismo lugar. Una a una, estoy rompiendo lo que el enemigo ha hecho, lo que otros han hecho y lo que tú mismo has hecho para cerrar la puerta de la prisión de tu mente y tu corazón. Jamás te dejaré donde estabas. Siente mi mano tomando la tuya mientras dejamos este lugar desolado. Has crecido y superado el lugar donde estás, así que avanza hacia aventuras que llenarán tu corazón y tu espíritu. Tómate un momento para mirar a tu alrededor una vez más. Así como un globo aerostático asciende cada vez más alto, ya no estás atado a un solo lugar o situación. A medida que liberas más y más peso, más alto llegarás en mi nombre. Deja que el viento de mi Espíritu te impulse hacia una nueva forma de navegar a partir de hoy. Llénate de mi gloria, porque para esto fuiste creado. Perdona a los demás y perdónate a ti mismo. ¿Por qué albergar lo que te destruirá? La Cruz lo pagó todo, así que recibe tu sanidad completa.”
ESCRITURAS
JUAN 8:36
"Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres".
HECHOS 12:7
7 Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.
2 CORINTIOS 3:17
"Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad".
ORACIÓN
Padre, gracias porque por medio de Jesucristo has roto toda cadena que una vez me mantuvo cautivo. Gracias porque nunca quisiste que permaneciera prisionero del temor, la vergüenza, el arrepentimiento, la amargura o las heridas de mi pasado. Tu Palabra declara que "así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" y hoy elijo creer en esa promesa. Toma mi mano, Señor, y sácame de todo lugar donde he permanecido más tiempo del que Tú quisiste. Señor, entrego toda carga que ha oprimido mi corazón. Quita toda mentira sembrada por el enemigo, todo daño causado por otros y toda prisión que, sin darme cuenta, he construido con mis propios pensamientos. Enséñame a confiar en tu guía suave, incluso cuando requiera dejar atrás lo que me resulta familiar. Dame valor para abrazar las cosas nuevas que estás preparando, sabiendo que cada paso contigo conduce a una mayor libertad y mayor gozo. En el poderoso y fiel nombre de Jesús, Amén.
CONFESIÓN PROFÉTICA
La libertad que Él me compró en la Cruz no es parcial; alcanza cada rincón de mi corazón.