MAÑANAS CON EL ESPÍRITU SANTO
27 de junio
DÉJAME LLEVAR TUS CARGAS
Hoy te invito a acercarte a Mí con humildad, como un niño confiado. Dame tu agenda, tus responsabilidades, tus preocupaciones familiares y tus cargas. Dame los deseos rotos de tu corazón y los problemas de tu vida. Deja tus preocupaciones en Mis manos. Sí, puedes traerme todas y cada una de tus cargas, pues no te creé para que las lleves solo. Si sigues intentando cargarlas tú mismo, te aplastarán como una roca que cae de la ladera de una montaña. Tomar tu cruz para seguirme significa confiar, rendirte a Mí y renunciar a tu antiguo yo que intentaba arreglar las cosas por su cuenta. Ábreme tu corazón y tus circunstancias, y deja de intentar salir adelante solo. Si me sigues con una fe y confianza infantiles, puedes caminar sin obstáculos ni cargas. Sé como un niño ante Mí, tu Padre amoroso, y deja que me encargue de lo pesado. Yo quiero que camines en libertad. En Mi reino nada pesa, ¡excepto el peso de Mi gloria!
ESCRITURAS
MATEO 11:28-30
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
MATEO 18:3
Entonces dijo: —Les digo la verdad, a menos que se aparten de sus pecados y se vuelvan como niños, nunca entrarán en el reino del cielo.
MATEO 16:24-26
Entonces, Jesús dijo a sus discípulos: Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma? ¿O qué podrá dar el hombre a cambio de su alma?
ORACIÓN
Padre, hoy tomo la invitación a acercarme a Ti con humildad, como un niño confiado. Te entrego mi agenda, mis responsabilidades, mis preocupaciones familiares y mis cargas. Te rindo los deseos rotos de mi corazón y los problemas de mi vida. Pongo, Señor, mis preocupaciones en Tus manos. Ya no seguiré intentando cargarlas yo mismo, porque ellas me aplastarán como una roca que cae de la ladera de una montaña. Sé que tomar la cruz para seguirte significa confiar, rendirme a Ti y renunciar a mi antiguo yo que intentaba arreglar las cosas por su cuenta. Te abriré mi corazón y mis circunstancias, dejando de intentar salir adelante solo, así podré caminar sin obstáculos ni cargas al seguirte con una fe y confianza infantiles. Amén
CONFESIÓN PROFÉTICA
Suelto mis cargas y pongo mi corazón en las cosas de arriba. Al mirarle como le ve un niño, veré cómo la carga se quita de mis hombros.
En Su reino nada pesa, ¡excepto el peso de Su gloria!