MAÑANAS CON EL ESPÍRITU SANTO
31 de octubre
NO MÁS VERGÜENZA
Ya no quiero que cargues la vergüenza como un pesado sudario. En cambio, quiero que no sientas vergüenza en tu búsqueda de Mí. Siéntete libre de no avergonzarte de Mí ni del evangelio, porque lleva el poder de la salvación y la libertad del pecado y la vergüenza, para ti y para el mundo entero. Recuerda hoy que, no me avergüenzo de ti. Me deleito tanto en ti que, tomé tu vergüenza para que ya no necesites vivir con ella. ¡Eres libre! Estoy orgulloso de ti. Soy tu padre amoroso que te creó. Cuando te miro, veo a Mi hijo, Mi hermoso y ungido, elegido por mí y perdonado. Estás cubierto por la sangre de Mi Hijo. Estás limpio. Durante demasiado tiempo el enemigo te ha mantenido bajo un manto de vergüenza, pero en Mí no hay vergüenza. La vergüenza roe tu alma, diciéndote que algo anda mal contigo, que no eres lo suficientemente bueno. Pero hoy, quiero que dejes que, la verdad de quién eres en Mí, queme la mentira de la vergüenza, dejando que la luz de Cristo brille en tu vida, para que todos la vean.
ESCRITURAS
ISAÍAS 61:7
En lugar de vergüenza, recibirán doble herencia; en lugar de deshonra, se alegrarán de lo que reciban; porque en sus tierras recibirán doble honra, y gozarán de perpetua alegría.
ROMANOS 1:16
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios que trae salvación a todo aquél que cree: al judío primeramente, luego al gentil.
MATEO 5:14-16
Eres la luz del mundo. Un pueblo construido sobre una colina no se puede ocultar. Tampoco se enciende una lámpara y se pone debajo de un cuenco. En cambio, lo ponen en su candelero, y alumbra a todos en la casa. Asimismo, que vuestra luz brille ante los demás, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
ORACIÓN
Dios, muéstrame cualquier vergüenza que esté cargando, que es como una prenda pesada que está afectando mi corazón. Te entrego mi vergüenza, Jesús. Pon Tu gozo y justicia en mí. Dame más de Tu luz, especialmente en las áreas donde he sentido vergüenza, dame confianza de no avergonzarme, permitiéndome salir de una manera nueva y audaz. Amén
CONFESIÓN PROFÉTICA
Cuando me mira, ve a Su hijo, hermoso y ungido, elegido por Él y perdonado.