MAÑANAS CON EL ESPÍRITU SANTO
1° de octubre
NO ES TARDE PARA VOLVER A ENTRAR
Vi a algunas personas de pie ante una puerta enorme. El Señor estaba allí porque pude ver Su mano alcanzar la puerta. La abrió y se podían ver las luces de una gran ciudad; luces que atraerían a la gente con sólo verlas. Entonces, escuché al Señor decir a este grupo de personas, "sabes que eres libre de irte, no te obligaré a quedarte, ¡pero tendrás que elegir!" No te obligaré a quedarte conmigo, pero espero que elijas hacerlo.
Tal vez te encontraste en un lugar alejado de Mí; tal vez seas como el hijo pródigo vagando y tratando de llenar ese vacío en tu corazón; tal vez seas ese hijo/a pródigo/a que lloraste tantas noches, pero nunca es tarde para volver a entrar por esa puerta, dejando las luces brillantes del mundo detrás de ti. Hay un llamado desde el Cielo y Soy tu Padre llamándote por tu nombre. ¡La puerta está abierta, corre hacia ella! Hay mucho más que te espera.
Al hijo y a la hija pródigos, a ese niño amado en la celda de la cárcel, a los sumidos en la adicción, a las prostitutas, a los que la sociedad da por perdidos, a los que se extraviaron, ¡la puerta está abierta! ¡Acércate a Mí y Yo me acercaré a ti! Tomaré esa copa de tu dolor y te daré la copa de Mi amor y gracia desbordantes. ¡Sigue sacando agua de ese pozo que nunca se seca! Mantente en ese cuarto de oración por los pródigos, porque algunas cosas están cambiando.
ESCRITURAS
LUCAS 15:20
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
LUCAS 19:10
.... porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.
HEBREOS 7:25
Por lo cual, Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.
ORACIÓN
Padre de amor, gracias por tener siempre la puerta abierta para todos.
Toma esa copa de mi dolor y dame la copa de Tu amor y gracia desbordantes. Me mantendré en ese cuarto de oración por los pródigos, porque sé que algunas cosas están cambiando. Amén
CONFESIÓN PROFÉTICA
¡La puerta está abierta y corro hacia ella! Hay mucho más que me espera.