En el noveno episodio de Mares de Jable descubrimos un patrimonio sonoro excepcional, el silbo canario, o mejor llamado lenguaje silbado. Aunque el silbo gomero es el más conocido y declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, no es exclusivo de La Gomera.
La Asociación Yo Silbo nos muestra cómo el uso de este método de comunicación se constatado en islas Gran Canaria, Tenerife y El Hierro, y probablemente también en otras islas de Canarias como La Palma, Lanzarote y Fuerteventura.
De la mano de dos monitores titulados, Tomás Lorenzo y Mery de la Calle, y dos monitores adjuntos como Juan y María, esta última majorera, descubrimos la historia, la técnica, el uso cotidiano y los orígenes del silbo, una herramienta de cuya existencia ya dejaron constancia los conquistadores que llegaron al archipiélago, siglos atrás.
El lenguaje silbado supone una enorme ventaja para comunicarse en territorios escarpados, porque puede alcanzar varios kilómetros de distancia. Su utilización en la vida campesina y marinera no se circunscribe únicamente a Canarias, sino que también se habla silbando, en otros idiomas, en los Pirineos franceses, el norte de África, Grecia, Turquía e incluso México.
¿Estarán conectadas estas manifestaciones culturales tan similares, o surgieron por necesidad de manera independiente? Acompáñennos en este fascinante viaje, para descubrir desde Fuerteventura los secretos del lenguaje silbado, un símbolo de identidad, cultura, patrimonio y tradición de las Islas Canarias.