PROLOGO DE SU LIBRO
CANTO DESESPERADO DESDE LA ORILLA DEL ALMA (2019),
DE JUAN ÉLMER CAICEDO NIQUÉN
“El oído que escucha las amonestaciones de la vida
entre los sabios morará”.
Proverbios 15:31
• EL TÍTULO
Apenas leídos el núcleo y su modificador directo (“Canto desesperado”) en la frase nominal que constituye el paratexto de la publicación presente; podría resultar inevitable la evocación de un título nerudiano: “Una canción desesperada” núcleo coordinado mediante el nexo “y” con “Veinte poemas de amor”. Sin embargo -es necesario aclararlo- una lectura atenta nos permitirá investir los poemas reunidos en la producción poética de don Juan Élmer de una sólida originalidad expresada en un estilo muy particular sustentado en la vocación inequívoca de escritor. El oficio asumido queda patentizado en el peritexto que conforma su hoja de vida.
Siguiendo con el título, vamos a abordar por separado sus elementos constituyentes:
— Canto. Referido a la ejecución oral de una canción (especie lírica). Al funcionar como núcleo, o sea el signo con mayor carga semántica, sugiere la finalidad de los poemas: ser expresados mediante la declamación.
— Desesperado. Estado emotivo del enunciador del discurso que se asume como una reacción contra la impasibilidad del hombre ante el transcurrir inevitable del tiempo, la destrucción del ecosistema y la — degradación del sujeto y, en consecuencia, de la sociedad. Como modificador directo del núcleo nos orienta hacia el tono de alarma que se espera de la lectura oral en atención a la intención del autor.
— Desde. Preposición subordinante que encabeza el complemento indirecto. Indicador locativo en orientación y extensión. En el presente título, nos muestra el punto de origen del compromiso asumido por el autor.
— La orilla del alma. El complemento indirecto. Podríamos identificarlo con el espacio colindante entre el sentimiento y la razón e interpretarlo como la intersección entre la sensibilidad del poeta y la conciencia del hombre que se unen en una cruzada por la reanimación de la sociedad hasta elevarla por sobre los males que amenazan su casa (oíkos, de ahí ecología, ecosistema…) y su convivencia.
En este mismo sentido, aunque el título del poema “Boquita pintada” nos recuerde al de la novela de Manuel Puig, “Boquitas pintadas”, no hay relación alguna de forma o de fondo.
• LOS RASGOS DE CONTENIDO
A partir de los ayes expresados en los poemas (Ay, de mí; ¡Ay, mar ...!¡Ay, olas ...!; ¡Ay, la pena, me está calcinando el alma! …) y el toque de alarma que con respecto de la destrucción de nuestra casa y convivencia asume el enunciador del discurso poético, podemos reunir el contenido en tres vectores temáticos. El lector puede contribuir a engrosar cada guion con los fragmentos afines al tema propuesto. Por motivo de espacio, elijo solamente algunas muestras:
— La destrucción del ecosistema
El compromiso del poeta queda manifestado en estos versos:
¡Ay, mar ...!
¡Ay, olas ...!
Como marinero que viaja
de puerto en puerto;