“Hay un mínimo caché que aporta la muni, para los artistas. El resto lo ponemos nosotros”, explica Mariano Rupil, integrante de A lo bonzo y organizador. “Esto se va pautando, se va construyendo”.
Mariano explica que el espacio está abierto. La prioridad, dice, es “para las bandas que tengan proyectos estéticos propios, no de covers, sin desmerecer a quienes tocan covers, pero a las bandas que tienen un proyecto estético personal, les cuesta más acceder al circuito de la música.”