Florencia es una cordobesa de 34 años que, tras una valiente lucha contra el cáncer, logró superar la enfermedad. Fueron meses de tratamientos, quimioterapia, visitas al hospital e intervenciones quirúrgicas que le demandaron una gran fortaleza física y psicológica, aún en los momentos más duros.
“Vine a renovar el carné de conducir. Me voy con estrés, secándome las lágrimas y con la etiqueta de ‘incapacitada’ en la frente. Me lo dieron sólo por 2 años, pidiéndome un apto médico para conducir y en el carné me ponen la enfermedad. ¿Con qué necesidad?”, se preguntó, adjuntando una imagen de su licencia de conducir con las palabras “ca de mama” escritas en el documento.
Lo cierto es que la protagonista contó que los funcionarios que la atendieron se negaron a renovarle el registro después de que le consultaran por su cabello corto. “Se me cayó por la quimioterapia, pero ya está creciendo. En la licencia anterior aparezco con el pelo largo, porque solía tenerlo hasta la cintura”, respondió.
“Ofrecí presentar los análisis de sangre que me hicieron durante las sesiones de quimioterapia. Nunca se me bajaron las defensas”, detalló. Pero los funcionarios volvieron a rechazar el pedido, le ofrecieron disculpas y le solicitaron que el examen sea realizado por un médico.
“Salí de ahí y lloré, porque me sentí muy mal. Me parecía mentira que me estuvieran negando un carné por haber tenido una enfermedad. Le escribí a mi médico de cabecera y él me envió el apto a través de Whatsapp. Lo imprimí, regresé y accedieron a darme el registro, aunque sólo por el plazo de dos años, para evaluar mi estado de salud durante este tiempo. Prometieron que la próxima vez me lo darían por cinco años”, explicó la mujer.
Florencia aseguró que la actitud del ente oficial le pareció “una falta de respeto”. “Me sentí muy mal. Mi familia y mis amigos están enojados: esto no debe suceder. Muchas personas me respondieron el tuit y comentaron que este tipo de acciones es algo recurrente en la administración pública. Yo salí de ese lugar sintiendo que tengo una discapacidad. No la tengo. Estoy bien. Me sentí discriminada, fue muy feo”.
A pesar de la situación que le tocó vivir, Florencia intentó tomarse las cosas con humor y compartió la imagen que ahora llevará en el registro. “Lo único bueno es que en dos años cambio la foto”, escribió.
Desde la Municipalidad de Córdoba se disculparon con Florencia, quien recibió un carné con la leyenda “cáncer de mama”. Reconocieron que es “estigmatizante” e inconstitucional, pero se desligaron del sistema.
La difusión del caso levantó una ola de críticas por parte de los usuarios de las redes, muchos de los cuales denunciaron que vivieron una situación similar. En Argentina, los datos personales que afectan al honor o a la intimidad de las personas están protegidos tanto por la ley 25.326 como por tercer párrafo del artículo 43 de la Constitución Nacional.
El secretario de Desarrollo Metropolitano de la Municipalidad de Córdoba, Gabriel Bermúdez reconoció que el sistema es “estigmatizante” y “daña a las personas”. No obstante, se defendió de las críticas asegurando que la emisión de licencias corresponde a la Agencia Nacional de Seguridad Vial y no al municipio.