Este episodio es incómodo… pero necesario.
Muchas veces, sin darnos cuenta, metemos a nuestros hijos en problemas que no les corresponden: peleas de pareja, conflictos familiares, resentimientos que no hemos sanado.
Y aunque creamos que no pasa nada…
Un niño no debería elegir bandos.
No debería cargar con secretos.
No debería sentir que amar a alguien es traicionar a otro.
En este episodio hablamos de:
Por qué involucrar a los hijos en conflictos de adultos es tan dañinoCómo esto afecta su forma de amar y relacionarse en el futuroEl concepto de “triangulación” en la familiaY cómo empezar a poner límites sanos como mamáSer mamá no es ganar discusiones…
Hoy te dejo una pregunta incómoda:
👉 ¿Estás protegiendo a tu hijo… o estás protegiendo tu ego?