El boxeo le enseñó su verdadera personalidad, le dio autoestima y fuerza, no solo para ganar un título o levantarse del ring, sino también para afrontar otros golpes que probablemente han sido más duros. Juliana Rodríguez está convencida, esta disciplina que eligió desde pequeña le ha dado mucho más de lo que le quitó, y con eso quiere seguir abriendo camino para las niñas que vienen atrás, derribar estigmas e intentar hacer del boxeo un deporte más igualitario.