Junto a Agustín Urrutia, también actor, contó cómo vivieron el proceso de creación que vivieron en el proyecto Campo Abierto, en Rivera, junto a la directora Marianella Morena.
A la directora no le interesaba que alguien interpretara a una persona trans, sino que la voz fuera en primera persona, comentaron y aseguraron que el resultado es una obra que genera empatía y emociona.
“Esperemos (la sociedad de Rivera) se abra un poco más, que no se vea tanto el estigma. (Que se vea que) son chicas trans, pero llegaron al Solís, participaron en Buenos Aires, tienen lo que acrecentar a la sociedad”, dijo Casaravilla. “Todos tenemos un prejuicio que sanar”, dijo.