Nueva serie producida por Radio Bolivariana y el equipo de Vicerrectoría Pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana. Edición: Domingo de Resurrección (Pascua).
Para nosotros, resucitar es revivir un cadáver, juntar el alma con el cuerpo del cual se separó. Y cuando alguien se alivia, decimos que resucitó.
Con todo, cuerpo y alma son dos dimensiones esenciales, distinguibles, no separables. Resucitar es alcanzar vida plena en cuerpo y alma, pues no hacemos nada solo con el cuerpo o solo con el alma. Todo nos acontece en la unidad de cuerpo y alma, como comer y pensar.
La resurrección de Jesús, la vida en plenitud, es el acontecimiento por excelencia de la historia. Aquel que como hombre terminó en la muerte más afrentosa, resucitó, es decir, alcanzó la plenitud de la vida divina.
Vamos naciendo, viviendo, muriendo y resucitando simultánea y dinámicamente. Y al morir, acabamos de nacer y resucitar en cuerpo y alma.
Celebramos con toda el alma la resurrección de Jesús, sabiendo que así comenzamos a celebrar ya nuestra propia resurrección.
Padre Hernando Uribe Carvajal
Monticelo, 15 de marzo de 2021.