Aprendemos a pensar, sentir y actuar,
a poner los ojos en el dinero, en el prestigio,
en el poder, en el consumo y la ostentación…
visiones todas que terminan por ocultar la realidad,
por hacer invisible el dolor.
Así es como los más débiles quedan marginados,
se tornan insignificantes: no cuentan,
pierden dignidad y palabra, resultan casi inexistentes
a la hora de organizar la sociedad. (Conf. Episcopal de Colombia)...
Autor: Desconocido