Algunas veces nos preocupamos tanto
con la forma de decir las cosas que nos olvidamos
de lo principal que es la comunicación mediante los sentimientos.
Simples detalles como un beso o una sonrisa amorosa o de apoyo,significan para el hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas
pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación es necesario que las personas
"escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto
que las palabras. Es por ese motivo que un beso
revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza,
el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Autor: Desconocidos