Uno de los obstáculos más grandes para crecer
y desarrollarnos como seres humanos,
consiste en la imposibilidad de cerrar heridas
y abrir puertas para avanzar al futuro.
Quienes no han cerrado heridas suelen ser personas
temerosas del futuro y, con frecuencia, tienen a flor de labios
frases como: "pero es que...", "y que tal que..." "este no es el momento para...", es decir, buscan continuos justificantes para la no acción, para el no avance...
Autor: Paulo Daniel Acero Rodríguez