Hace muchos años, Isaac Newton hizo un modelo de trabajo de nuestro sistema solar.
En el centro había una bola dorada grande que representaba el sol,
y girando alrededor de ella estaban los planetas,
pequeñas esferas adheridas a las puntas de varas de diferentes longitudes.
Un amigo suyo, que no creía en el relato bíblico de la creación,
pasó por su casa para hacer una visita.
Al contemplar cómo Newton hacía mover a los pequeñitos planetas en sus órbitas, el hombre exclamó: ¡Vaya, vaya! ¡Qué cosa tan exquisita! ¿Quién lo hizo?
Sin levantar la vista, Newton contestó: Nadie.
¿Nadie? --preguntó el amigo...
Autor: Desconocido