No se puede conocer a Jesús, hay que conocerlo en el diálogo con Él, hablando con Él, en la oración, de rodillas. Si no rezas, si no hablas con Jesús, no lo conoces; sabes cosas de Jesús pero no vas con el conocimiento que te da el corazón en la oración. Conocer a Jesús con la mente, el estudio del Catecismo; conocer a Jesús con el corazón, en la oración, en el diálogo con él, esto nos ayuda bastante, pero no es suficiente, hay un tercer camino para conocer a Jesús: es el seguirlo, ir con él, caminar con Él.
Cuando estés deprimido, recuerda que Jesús reza por ti...
Devocionario del papa S.S. Francisco