A través de este ejercicio de respiración y enfoque consciente, podemos integrar los 8 aspectos de la expresión del Ser humano vivo, es decir: arriba, abajo, adelante, atrás, derecha, izquierda, afuera, adentro. Ayudándonos a identificar los aspectos débiles o fuertes, para luego equilibrar y alcanzar una integración total. Como resultado, somos más estables y coherentes en nuestra vida diaria.