Sostener un espacio para crear en nuestro diario vivir la práctica de conectar con aquello que valoramos y apreciamos. Reflexionemos sobre nuestro día, qué hemos pensado, cómo nos hemos relacionado. El poder que nos otorga escribir nuestro pensamientos y sentimientos es enorme, al plasmar en un papel, un dibujo, nos conecta con una mirada de apreciación y nos llena de sensaciones positivas.