Toda obra de Dios enfrentará oposición. Cuando Nehemías comenzó a reconstruir los muros de Jerusalén, aparecieron la burla, el desprecio y las amenazas. Sin embargo, los enemigos no llegaron porque la obra estaba fracasando, sino porque estaba avanzando.
En este mensaje aprenderemos cómo enfrentar las batallas externas e internas que intentan detener nuestro propósito. Descubriremos la importancia de orar y actuar, de pelear por nuestra familia, de mantenernos firmes cuando las fuerzas se debilitan y de recordar que, aunque la obra sea grande, Dios pelea por nosotros.
Si has sentido cansancio, desánimo o resistencia mientras construyes aquello que Dios puso en tu corazón, este episodio es para ti. No te detengas por las críticas, no abandones por las dificultades y no retrocedas por el temor.
Los enemigos aparecen porque la obra avanza. Sigue orando. Sigue peleando. Sigue construyendo.