Este es el texto que cambió el mundo. En primer lugar, cambió a un hombre, este hombre impactó el mundo que le rodeaba. Hablamos de Martín Lutero, un monje agustino, que entró en el monasterio buscando ser liberado de la pesada carga de la culpa que sentía a causa de su pecado. Aunque él era un hijo obediente de la iglesia, no halló descanso para su alma en la oración y el ayuno y la penitencia. Sus ojos fueron abiertos por Dios cuando él estudió la epístola a los Romanos. Al llegar a Romanos 1:17, reflexionaba sobre el significado de la cita de Habacuc 2: 4. Reflexionando sobre lo que significaba este texto en su vida, Lutero ofreció este testimonio:
Cuando por el Espíritu de Dios, comprendí estas palabras: "El justo por la fe vivirá" -entonces me sentí nacer de nuevo como un hombre nuevo. Entré por las puertas abiertas en el paraíso de Dios.
Hoy descubrimos este texto a la luz de Habacuc y su presencia en el Nuevo Testamento en Romanos, Gálatas y Hebreos desarrollando un mensaje de esperanza y poder al apuntar a la fe como forma de recibir la Justicia que Dios ofrece en Jesucristo