Alex la miró con preocupación y ternura. No tienes que fingir nada conmigo si necesitas parar. Blanca negó con la cabeza, acariciando su mejilla. No quiero parar, solo gracias por verlo. Sus palabras sellaron el momento, haciéndolo aún más íntimo, conectados más allá de la piel, continuaron, ahora más conscientes el uno del otro El clímax llegó como a una ola intensa, liberando todo el peso que ambos llevaban dentro No fue solo físico, fue emocional, un cierre y un comienzo al mismo tiempo Blanca y Alex estaban recostados uno al lado del otro, cubiertos solo por una sábana desordenada Blanca apoyó la cabeza sobre el pecho de Alex, escuchando su respiración aún agitada ¿Sabes? murmuró Pensé que nunca podrías tener esto sin sentirme vacía después Alex jugaba con sus dedos en su cabello Y ahora, Blanca sonrió Ahora solo siento paz y un poco de hambre Buenas noches