Día 167 El descanso
Los tiempos de descanso y silencio nos permiten entender quienes somos realmente, nos lleva a la verdad y la verdad como ya lo sabemos nos hace libres para cambiar la mentalidad, aclarar la manera en que percibimos, ampliar nuestra visión, ubicándonos en el perfecto plan de Dios a través de su Espíritu Santo, dejando a un lado el drama, nuestras inútiles palabras, y minúsculos planes.
Isaías 58:13-14»Respeten el día de descanso, y no se ocupen de sus negocios. Que ese día sea santo para ustedes, y un motivo de alegría. Que sea un día dedicado sólo a mí. »Si respetan ese día, dejando de hacer negocios y de hablar inútilmente, entonces yo, su Dios, seré su alegría. Los haré gobernantes del país y les entregaré la tierra que prometí a su antepasado Jacob. Les juro que así será».