🔍 ¿Qué es un falso positivo y un falso negativo en BLEE?
Un falso positivo es cuando el test te dice: “¡hay BLEE!”, pero no, no hay. Si hicieras biología molecular, no encontrarías el gen correspondiente.
Un falso negativo es el peor de los casos: hay una BLEE circulando, pero el método confirmatorio no la detecta. ¡Error crítico!
Y esto pasa. Pasa más seguido de lo que nos gustaría.
⚠️ Falsos negativos: cuando la BLEE se oculta
Uno de los casos más comunes de falso negativo es la coproducción de BLEE y AmpC. Te cuento que hacer en ese caso y en otros más.
⚠️ Falsos positivos: cuando el halo engaña
En el otro extremo, están las cepas que te hacen creer que tienen BLEE y no la tienen. Por ejemplo, algunas Klebsiella oxytoca hipersecretoras de K1 o Klebsiella pneumoniae con SHV-1. Te cuento como sospechar estos mecanismos y cómo sobre llevar otros posibles falsos positivos
🧪 Métodos: ¿automático, discos, molecular?
Sabemos que la referencia es la biología molecular, pero no siempre está al alcance. En muchos laboratorios clínicos, los métodos fenotípicos siguen siendo el pan de cada día.
Sí, no son perfectos. Pero con controles de calidad bien hechos, selección adecuada de discos, y ojo clínico, siguen siendo aliados valiosos.
🧠 Lo importante: pensar antes de confiar ciegamente
Detectar una BLEE no es solo poner discos y medir halos. Hay que pensar microbiológicamente, conocer las limitaciones del método, del medio, del disco, de la cepa.
Si algo aprendí en estos años es que el “sentido común microbiológico” se afina con experiencia, pero también con errores (¡y vaya si los cometimos!).
💬 Ojalá este repaso les haya servido.
Como siempre les digo: sacudir la neurona microbiológica es el primer paso. ¡Nos escuchamos en el próximo episodio!
¿Te gustaría que hablemos de los métodos automatizados en otro episodio? ¡Te leo!