Imagina un abrigo que no se rompe, que crece contigo, que no deja entrar el agua y que, si se rasga, se cose solo. ¡Lo llevas puesto! Hoy descubriremos que el polvo de tu casa es... ¡piel muerta! (puaj), conoceremos a la melanina (tu sombrilla interior) y entenderemos por qué sudar es bueno, aunque huela regular.