En la antigüedad se crearon varios oráculos, el más famoso es el de Delfos, dedicado al dios Apolo. La justificación es la necesidad humana de obtener respuestas a nuestras angustias e incertidumbres. Se cuenta que Creso, el rey de Lidia, preguntó al oráculo si era oportuno ir a la guerra: “Si cruzas el río Halys destruirás un gran imperio”. Creso interpretó que era un presagio de que derrotaría al gran imperio persa. Fue al revés, los persas lo derrotaron y se apoderaron del imperio Lidio.