La escuela. Solo el futbol americano puede robarle reflectores al futbol americano: un deporte que en su versión colegial, llena todos sus estadios, acumula audiencias millonarias y protege tradiciones centenarias. Orgulloso de su escuela, el College tiene la responsabilidad de alimentar a la NFL y la virtud de educarla. Arrasador como espectáculo, el futbol americano de la NCAA no tiene por qué competir con el de la NFL, pero cada temporada está más cerca de convertirse en una de las Ligas más desarrolladas e importantes del mundo. Si el deporte profesional estadunidense está muy lejos del resto, su deporte colegial es inalcanzable.