El secretario de Hacienda comentó, hace unos días, que la economía mexicana estaba en plena recuperación, y tiene toda la razón; este año podemos crecer entre 5.7 y 6.2 por ciento, la diferencia de 0.5 por ciento dependerá de si la pandemia no limita algunas de las actividades productivas y también influirá que se restablezcan algunas líneas de producción que, por desgracia, han sido trastocadas por falta de algunos componentes en la industria, principalmente en la automotriz. La fabricación y la exportación de autos ligeros ha sido afectada por la falta de chips, fenómeno que se está dando en todo el planeta; sin embargo, más allá de estos temas, el año pinta para ser bastante bueno.