En lugar de asumir la irresponsabilidad letal de andar esparciendo el virus de la peste mundial en un concurrido parque y entregarse ante la Fiscalía General de Justicia de Ciudad de México por haber cometido el delito de peligro de contagio, previsto en el Código Penal de la entidad, el bribón subsecretario federal de Salud, Hugo López-Gatell, endosó su conducta criminal a “la lamentable realidad de tener en México medios de comunicación, sobre todo los corporativos, que durante toda la epidemia, y la verdad que dudo que cambien de actitud, han buscado sacar, de alguna manera, notoriedad, supongo que por razones, en algunos casos, de lucro.