Algunas veces, en Navidad, nuestros días rebosarán de momentos gozosos. Otras veces, enfrentaremos ausencias, experiencias dolorosas o sentimientos de soledad. Pero, en cada caso, las promesas de Dios serán nuestra luz en la oscuridad, y nos brindarán ayuda tangible y esperanza eterna.
'Dichoso aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el Señor su Dios,' (Salmo 146:5 NVI)