El condenado a muerte en la cárcel de St. Louis, Missouri, el caso del científico de Phoenix, Era un condenado a muerte que sería ejecutado en la silla eléctrica. El preso tenía la probabilidad de sobrevivir si accedía al experimento, el reo fue dispuesto una cama alta, de hospital, y amarraron su cuerpo para que no pudiera moverse, le realizaron una pequeña herida en la muñeca que no comprometía ninguna vena ni arteria, debajo de la cama se coloco una vasija de aluminio, se le informo que oiría su sangre gotear en la vasija, un frasco con suero fisiológico goteaba como si fuera su sangre, el flujo se iba reduciendo a medida que pasaba el tiempo, el reo fue palideciendo, hasta que tuvo un paro Cardio-respiratorio y falleció.
El experimento demostró que la mente humana atiene sin dudas lo que se le ordena y acepta sin diferenciación, acción que envuelve a todo el organismo, sea en la parte orgánica o psíquica.