En el mismo lugar donde la leyenda sitúa las minas del rey Salomón, en Cobullos, Campofrío, otro rey, Felipe II, compró personalmente esta cantera y aparece otro mito relacionado con el durísimo jaspe rojo, sanguíneo, que sirvió para hacer el Tabernáculo del Altar Mayor de El Escorial. No te pierdas esta preciosa historia que parece una invención, pero es muy real.